Mostrando entradas con la etiqueta ívol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ívol. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de julio de 2011

Notas sueltas

-Me metí en camisa de once varas con esto de la música. No me percaté, o no recordé lo mucho que tiene qué ver con las matemáticas. Será que soy un vago, pero esa parte del cerebro que asimila cuestiones de pensamiento abstracto no me funciona bien, de modo que cuando veo algo relacionado con matemáticas, es como si estuviera leyendo en cirílico y lo evito. Bu.

-Hacer y recibir regalos es complicado. Según he observado, la gente promedio tiene el hecho de regalar como un acto egoísta. Es decir, la persona que regala algo parece que no entiende o no comprende el significado de 'regalar', o de ceder los derechos de posesión de algún objeto en manos de otra persona. Y entonces, estas personas suelen actuar durante mucho tiempo como si lo regalado les perteneciera aún de algún modo, y le piden cuentas de sus regalos a todo mundo. Si es así prefiero que no me regalen nada.

-Decir que a estas alturas de mi vida aún veo alguna que otra serie de anime podría ser motivo de vergüenza, pero a veces veo personas de 30, 40, 50 años y más viendo telenovelas y termino por pensar que la animación japonesa no está nada mal. Yo he visto telenovelas por diversas circunstancias y me cuesta trabajo pensar que alguien pueda realmente tomarse en serio algo así.

Lo que sí es que las cancioncitas de entrada y salida de muchas caricaturas japonesas sí dan penita. Afortunadamente el tipo de series que a veces veo no contienen cosas así, pero cuando sucede, me salto las cancioncitas.

-¿A qué dimensión se van los calcetines que dejan el par desparejado?

El universo parece funcionar con diversas curiosas leyes. Pequeñeces, quizá, pero persistentes: El celular siempre tiene menos de un año de vida (se pierde, lo roban, se descompone), los calcetines se pierden, el amor siempre está lejos. Si esa es la voluntad del destino, entonces vale: decidí no volver a comprar otro celular, uso calcetines desparejados y de ser necesario me voy a vivir a Perú, o me traigo a mi novia para acá, o nos vamos a vivir en algún lugar intermedio. Pos qué chingaos...

-A veces pareciera que los problemas tienen como un lindo efecto colateral el unir a la familia. Que así sea.

lunes, 9 de mayo de 2011

Mi postura ante las cosas que pasan

Me ruborizo un poco al recordar hace unos años, cuando la guerra mediática electorera de los candidatos presidenciales, yo, pequeño iluso, caí en el juego del miedo y empecé a estimar odioso a López Obrador en parte debido a la campaña de 'AMLO: un peligro para México'.

No es que ahora tenga reivindicada su figura (personalmente, no se si acertada o erróneamente, creo que es un ignorante irresponsable y ególatra) pero ciertamente creo que los peligros que entrañaba aquella elección presidencial estaban en otra fuente.

No se si meterme en esa discusión inútil sobre si fue o no legítimo el resultado de la contienda electoral, pero ahora pienso que quizá hubiera sido preferible tener por presidente a un 'porro loco y fatuo' (como lo denominó el 'nunca bien ponderado' Jefe Diego) que al actual presidente.

Y pensar que yo estuve justo en el lugar donde cerró su campaña, en aquellos años.

Yo soy de esos que se abstuvo de votar, porque nunca fue suficiente para mí votar por el 'menos peor'. Sigo creyendo, como entonces, que todos los candidatos que contendieron a la presidencia son una mierda. Al igual que la absurda campaña de 'si no votas, cállate'.

Y diré, como ya dije antes: claro, cállenme porque no son mis impuestos los que pagan ese absurdo y grotesco circo de la política.

Yo no voté por nadie, y no siento un particular remordimiento por ello; no se si quienes hayan votado por Calderón sientan alguno por ahora. Pero, ciertamente, lamento que las cosas hayan sucedido como hasta ahora.

Al parecer, este presidente trabaja arduamente para que cada mexicano tenga al menos un familiar 'levantado' por el narco. Yo me enteré esta semana que tengo un par de primos desaparecidos, en Veracruz.

En fin... me gustaría darle una patada en la cabeza a este presidentucho, a ver si se le acomoda aquello malo que tiene ahí y que le impide tomar decisiones acertadas. En realidad sé que no se le acomodaría nada, pero sería muy gratificante poder hacerlo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Actualización ociosa.

[Rekka- Yamato]


Hoy al ir al supermercado escuché de fondo una cancioncita pop que decía 'Yo te olvidaré; me olvidarás. ¡Hasta nunca!'

Desde que empecé en esas cosas de las relaciones humanas y hasta la fecha creo que no he olvidado a nadie, nunca. Superado, y seguido adelante, sí. Ahora que tengo cierta estabilidad y salud emocional puedo reconocer, como ya vengo reconociendo desde hace un tiempito hacia acá que no olvido a nadie, ni nadie queda en el pasado. No me arrepiento de muchas cosas, y no lamento nada. Todo lo que sucedió me llevó a esto y me gusta. Todas las cosas que pasaron quedan atesoradas hasta la fecha, me siento afortunado y llevo todo eso siempre conmigo. Así que yo pienso: ¡Hasta siempre!

----------------------------------------------------

En un rato de ocio en la oficina me interesé por ver una telenovela. El interés provino de que mi jefa (siendo ella una mujer muy inteligente y sensata) se pone a verlas. Eso significa que quizá no fueran tan detestables como yo pensaba. Entonces me puse a verlas, y aunque sigo considerándolas igual de detestables, creo entender que el gusto de ver esas telenovelas es que todas tienen una estructura común para complacer las fantasías aspiracionales de la mayoría de las personas sencillas o inteligentes: que triunfe el bien, que los buenos sean millonarios, felizmente casados y que 'los malos' terminen muertos, en cárceles o manicomios. Por pésimas que sean las actuaciones y por ridículas que sean muchas situaciones (como aquello de los pequeños gemelos psíquicos... pfff) uno siempre se queda esperando el momento en que 'los malos' reciban su maldito merecido... aunque en lo personal siempre despotrico en contra de lo débiles, idiotas y resignados que son los protagonistas siempre. Les patearía el trasero si pudiera, y no les contaría mis planes para que no puedan impedirlos. ¡Zoquetes!

Dejé de ver esas cochinadas, por cierto. Sólo era curiosidad.

-----------------------------------------------------------------------

Al ir y venir en bicicleta me quedo sorprendido con la cantidad de gente imprudente que camina por banquetas y calles sin mirar hacia enfrente. Todos andan mirando el piso, o hacia el otro lado de la calle, o hacia atrás. Es estúpido, no los entiendo. Ayer un imbécil conductor abrió su puerta del lado de la vialidad y casi me hace caer hacia el flujo vehicular. Y por primera vez entiendo aquella cosa de la 'furia al volante', aunque en mi caso fue 'furia al manubrio'. Le gruñí un par de improperios y sintiendo que le di su merecido, seguí mi camino hacia a casa escuchando sobre las atrocidades del imperio español en la época colonial. No'mbre, si uno para disgustos tiene de dónde escoger.

----------------------------------------------------------------------

Un payaso me salió de detrás de una esquina cuando iba caminando, y al ver mi cara de precaución, profirió un gritillo con su voz aguda y macabra de payaso y me hizo sobresaltar. Y me quiso saludar. Maldito.

--

jueves, 6 de enero de 2011

Día de 'Reyes'

Escuchado al pasar:


-...¿Y a tí qué te trajeron los Reyes?

-No mames, a mí en vez de traerme me quitaron.

-¿Por qué güey?

-Me atracaron (asaltaron)

-No mames, entonces yo creo que tú te topaste más bien con los Reyes Vagos: Malhechor, Gandallar y Va-a-asaltar

sábado, 18 de diciembre de 2010

crónicas etílicas

Ayer escribí esto en la oficina... iba a editarlo, pero mejor lo dejo como está. Que sirva de fiel testimonio:




como yo no siempre pouedo estar borrachco y de este manera analizarlo que implica elloo, arpovecho estos momentos de celebraci`ñon para dar fe y dar testimonio de lo que de ello se puede uno apercibir... para empezar debo defcir que la razón de la que este yo boirracho ahora es porque festejamos en cumpleaños de jabvier en la oficina. el ing trajo una botella de tequila de una etiqueta fverde que yo no ubico. como en toda convencioin social de la que he sido participe alguna vez, fui instado y a beber un trago y ese traho por ciertas circunstancias percectamente comprensibles se convirtio en tres o cuatro ctragos mas sobre todo porq que el eingeniero trago otra botella esta vez de un twquila color blanco rteansparente. se supone que se debe notar la direfencia entre este blanco y el otro que es como amarillento pero yo me siento lo mismo de quemazón en la hgarhanta y la sensacion de amarguor en la lengua que me resulta sumamnnete desagradable.


bueno ya me divague y creo que todo dea vueltas pero yo pense que no estaba bhorracho. Todo pasoiasí: yo bebi unas cuantas vasito de tequila con toronja y pues me sentí mareadillo y había comindo harto y entonces ellos platicaban y hacian como q se caian para atrás y dijeron 'es el viento que sopla muy fuerte' y en realidad hablaban de mi pero yo pense que yo estaba normndal pero me dijeron que me snetara y ahi es cuando el suelo se me movio debajo de los miismios pies y me quede sentado. Y al comer el pastel el ingeniero reia y reia de una forma tan escandalosa y comica que me contagiaba la risa y hacía que me ahogara al comer el pastel y no pude cimerlo yentonces me tuve qué meter a la oficina a desatradne adesatraganrde y entonces cuando sali se reia y se reia y yo me reia y no podia evitarlo
y bueno ahi me di cuenta que estaba b.orracho porque una nuvebe que se movia chistoso me pareciuo que estaba ahi goku como cuando viajaba en la nube voladora y me mepece a carcahear y me dijeron que estaba borracho y se reían y todos estaban muy alegres. Y entonces poniendo más atención me di cuenat que estaba con la cara entumecida y el cuerpo todo encumecido y la cara entumecida y me sentia como dentro de una m´ñascara de madera o una mascara asi como gruesa como si estuviera en mio cara... y y al levantarme me da la sensacion que de que alguien moviera una alfoimbra debajo de mi ser y entonces siento que me caigo y me siento en la silla y cuando camino con ella en una mano me dicen que seguro es para apoyarme en ella y se rien y cuando termine de comer la gelatina me sentia un poco mejor . Y a la lic se habíua ido con sus hijos y javier y fernando estaban mucho más cborrachos que yo porque yo por lo menos puedo discernri que estyoy actuando raro pero ellos actuan como si fueran cuerdos cocmo soi estuvieran en sus sinco sentidos y cvuerdos, pero no lo están, porque empiezan a ponerse elocuentes y locuaces y necios y todo dicen 'no, permiteme, permíteme' y nos e dejan ni se permiten en ningún momento por Yevon!!!!! por qué el cuadro se vbe tan chiostoso jajajajajajajajajajajaja y bueno yo fui invitado a beber otras mas pero ya no squise porque sabe horrirble y me desagrada sentirme tan estumpido y como que el teclado se esta recorriendo hacua la derecha como si estuviera y yo tengo jmajajajajajajaa como que se va a caer jajajajajaja pero jajaj pero no se cae es mi kmente nublada por el estupor etílico del que ahora soy presa y ahora tengo muchas hanas deh dormir, pero no puedo dormir porque si me diero me van a sacar una foto como yo ya le saque una a javier hace rato ty yo no y jajajaja no se q estoy haciendo estoy escribiendo pero comoque mi cabeza estaba apagada y entonces ahora me acabo de acordar que estaba escribiendo este mail pero no lo puedio enviar porque en la oficina no hay internet y por un momento se me ovlido jajajajajajay y creo que si no he dicho tantas estupideces es porque he tenido a biend mantenerme en silencio mientras los demás están copuado s en sus quehaceres sociales de los cualqer me declaro completamente ajeno muy a pesar de qu e me ee caigan bien yodos ellos

y ya ni me acuerdo que estaba escribiendo pero creo que lo voy a guardar en esta cosa a ver que pasa y si liego me acuerdo pues ahi esta y pues al rato que lleve el dinero supongo que mejor lo cuardo con los vales de hoyu porque asi seguro que los pierdo y luego tengo q cromprar veinte pesos de alguna cosa que me encargó mijefe o mi mamá o la licenciada que a lo mejro ahora que mi memoria esta confundida creí que era mi mamá, pero jajajaja ahi está la nuve esa de gokú jajajajaja no puedo creer lo estíupudio que syoy no entiendo nada de lo que estoy esceuribiendo porque no se ve la tecla y la aprieto dy
mnasd

me sale ele es
ya


-----------------------------------------------------------

Un rato después me sentí mucho más en mí mismo, y guardé el archivo. Me dio mucha risa pero no lo leí bien bien hasta justo ahora que lo publico. Es un poco bochornoso, pero yo estoy a favor del conocimiento empírico y es por ello que he decidido publicar esto, más que nada para concientizar a mis amigos sobre los efectos nocivos de las bebidas alcohólicas. O para que se rían un rato, alguna de las dos.

P/d.- yo no tuve qué manejar. Si usted debe conducir, lleve conductor designado o limítese a beber refresquitos. ¡Salud!

martes, 14 de diciembre de 2010

La nueva modita que se nos avecina (quizá...)

Hace un tiempo puse una queja sobre las moditas musicales que se venían cada cierto tiempo y me quejé de que cuando pensaba que los gustos musicales de la gente habían caído demasiado bajo, caían aún más. Bueno... algo que no mencioné es que yo siempre notaba un periodo de transición entre esas moditas (ska-merengue-huaracha-reguetón)en el que no había un género que dominara, pero en cambio, se ponían de moda cientos (por lo menos me pareció que eran cientos) de cancioncitas idiotas e intrascendentes, como el Aserejé, el garrote, el venao, etc. Desde entonces aprendí que cuando empezaban a sonar cosas como esas en las radios y en los negocios ambulantes de discos, significaba que se venía un nuevo horror...


Es por eso que externo mi sincera preocupación al notar que ahora cancioncitas como la estúpida melodía del batallón, el panamericano, los villancicos de los perritos y demás ocupan ahora el espacio auditivo que ocupaba antes el reguetón. Me da cosa el sólo pensar que pueda venir algo todavía más desagradable, imbécil y vulgar que el reguetón....


Bueno, ¿me atrevo a decirlo?: No puede ser peor... ¿Qué podría pasar? ¿Que mezclen las huarachas arrabaleras con música clásica? ¿Que llegue por fin el temido y tan especulado 'cumbiatón'?


Como si el país no estuviera ya lo suficientemente jodido...

jueves, 11 de febrero de 2010

Politicando... bueno, en realidad no.

(Música> Mi generación- Los Quién)


Hace unos momentos estaba leyendo en el periódico la agenda legislativa de todos los partidos políticos de mi país para el segundo periodo ordinario de sesiones. Suelo leer ese tipo de cosas animado por algo así como curiosidad morbosa mezclado con un poco de ese como-placer masoquista de sentirme enfadado respecto a cosas que no puedo controlar. Leía cómo cada partido político expresaba sus nobles intenciones y planes y proyectos y programas para ‘combatir la pobreza’ y otras cosas por el estilo que ya suenan a frases hechas. Y veo cómo todos en sus agendas meten, como no queriendo la cosa, alguna que otra iniciativa con la intención de proteger los intereses del partido…

La verdad es que yo no sé mucho de política, y no me animo a expresar mi opinión pretendiendo que sea seria y bien informada. Lo que puedo hacer por ahora es expresar mi enfado/risa al leer sus discursos políticos y acordarme de cosas, como, por ejemplo, la campaña (guerra) publicitaria que se desató en las pasadas elecciones presidenciales. Los partidos políticos, especialmente dos (PRD de izquierda y PAN de derecha) se lanzaban acusaciones en sus spots televisivos, a la vez que las televisoras y todo medio de comunicación invitaba a los jóvenes a votar ‘porque es nuestra obligación’ y porque ‘debemos ejercer nuestro derecho’… ¿Y si ninguno de los candidatos nos inspira la más mínima confianza? ‘pues entonces vota por el menos peor, el chiste es votar’ y además de eso ‘si no votas no tienes derecho a quejarte’, porque claro, seguramente no son mis impuestos los que solventan todo ese grotesco circo y sus resultados. Y entonces yo me reí/enojé.

Y luego, veía en uno de los spots/ataques del PAN que no recuerdo bien qué acusaciones hacía, pero remataba diciendo algo así como ‘¿Quieres saber cómo terminaremos con el desempleo y la pobreza? ¡Felipe (Calderón) te dice cómo!’ Y entonces yo me quedé intrigado y quise saber. Sintonicé su siguiente spot publicitario para escuchar cómo haría semejante proeza y no recuerdo cómo fue su palabrería, pero traducido de lenguaje politiquero a lenguaje común significaría algo así como: ‘combatiré la pobreza… ¡combatiéndola!’. Y entonces yo me quedé al final del anuncio pensando ‘Pero coño ¿¡cómo!?’ y ya nadie jamás me lo dijo… y lo recordé porque siguen con ese mismo discurso, varios años después, en su agenda legislativa para el segundo periodo ordinario de sesiones de la LXI legislatura: ‘reforzaremos el combate a la pobreza’… y sigo sin enterarme cómo. Y podría yo deducir que soy bastante tonto y que yo no entiendo de cosas de política, pero sigo viendo dentistas, doctores y arquitectos sub-empleándose de taxistas y cosas parecidas.

¿Y si alguien legislara para penalizar los discursos cantinfleros que con su exceso de palabras y carencia de mensaje desperdician mi tiempo/dinero? Lo digo un poco en broma, pero, coño, me enoja que mis empleados (sí, esos fulanos de la clase política) pretendan verme la cara de idiota ¿Para eso les pago?... ya sólo me queda reirme/enojarme.

miércoles, 27 de enero de 2010

Pequeñas actualizaciones

[Música> Mejor hombre- Jalea de Perla]

-Últimamente me ha estado preocupando que mi memoria parece deteriorarse cada vez más. A menudo me pasa que no logro recordar alguna palabra que voy a utilizar y me he quedado hasta medio minuto tratando de explicarme prescindiendo de ella…

-Me he percatado que me quejo mucho de Sawa. Al darme cuenta me sentí un poco mal, pero en realidad creo que es sano reconocer que hay cosas en nuestros seres queridos que no nos agradan. Como he dicho antes, me parece más sincero apreciar a quienes te rodean no sólo por sus virtudes, sino también a pesar de algunos defectos. Vaya, la gente que me rodea debe tener muchísimas cosas para quejarse de mí.

-En la televisión de acá hay un programa matutino horrible que tiene una sección de bromas callejeras. Los responsables de hacerlas son un par de tipos pintados como payasos, con voces chillonas y molestas y sus ‘ingeniosas’ bromas consisten generalmente en llegar por detrás de la gente para asustarlas. Hace poco los vi en mi vecindario y al percatarme de ellos tuve la tentación de pasar, como no queriendo la cosa, para que me ‘asustaran’ y así tener un pretexto válido para darle un puñetazo en la nariz a alguno, escudándome en que fue un reflejo condicionado. Me lo pensé unos minutos y decidí irme por otro lado, pero todo el día me quedé pensando en que podría haberles pegado… ¿La premeditación lo hace sonar mal? Sigo pensando que era una buena idea…

-Hace poco mi novia me recomendó practicar caligrafía. Antes de ella, la única persona además de mí en señalar lo fea que es mi letra fue mi maestra de español de sexto año de primaria, lo cual me parece extraño, pues mi letra es realmente fea…
Quizá es tan fea que a todos les daba pena mencionar algo tan evidente.

-Y hablando de la novia: tanta consideración, amabilidad y tanto trato de ‘rey’ y de ‘príncipe’ me estaba malcriando. Entonces llegó Nadia un día y me empezó a decir ‘cabrón’, ‘idiota’ y ‘menso’, insinuó que soy un friki atolondrado y fetichista… y entonces aterricé again. Pero luego, espero, me seguirán malcriando.

lunes, 11 de enero de 2010

Memorias musicales

He tomado como costumbre poner en mis entradas el nombre de la canción que escuché por última vez antes de redactarlas, por lo cual no tienen nada qué ver con lo escrito.

Hace poco escuchaba música y reconocía algunas frases sueltas que de pronto me recordaban ciertas cosas que me han ocurrido, a pesar de que era música que aún no escuchaba en aquellos entonces, pero por lo general sí coinciden los sucesos, las canciones y las temporadas en que las escuché. De vez en cuando pondré alguna frase que me recuerde a algo, como ahora.


"Estás en mi escuela otra vez, estás en mi escuela otra vez. No hay receso. No hay receso..." - School, Nirvana.


Mis primeras semanas de secundaria fueron una pesadilla. Cuando el ruidoso despertador me sacaba súbitamente de mi apacible sueño, a media madrugada, antes que saliera el sol, en medio del frío y la confusión, me veía obligado a ponerme ese uniforme verde con olor a tela nueva, llenaba mi mochila con un montón de pesados cuadernos y libros con olor a nuevo también... olor que tiempo después me produciría náuseas.

Mi madre me llevaba en nuestro viejo volkswagen plateado hasta la escuela. La Escuela Secundaria Diurna #69. Una de las mejores de la zona. Supuestamente debía estar orgulloso por haber entrado ahí...

Si la adolescencia es una etapa tan mágica, y estaba en una escuela buena ¿Por qué tenía esas horribles náuseas justo antes de entrar a la escuela? La verdad es que no tuve una adolescencia muy feliz que digamos. Estuve siempre marginado de las deliciosas dinámicas entre pubertos, debido quizá a mi físico y a mi poca tolerancia hacia las estupideces. Un par de incidentes con un par de pseudo bravucones de mi clase desató una estúpida guerra de poder entre cabecillas de otras clases y yo. No era una guerra de poder que me interesara, porque no me interesaba tener el poder de intimidar a otros y además no sabía pelear... y la idea me asustaba mucho. Era yo pues un chiquillo asustado que era golpeado cada tercer día en la escuela.

El primer golpe que recibí dejó una fuerte impresión en mí. Sentí por primera vez esas extrañas sensaciones que luego se me hicieron familiares. Al impactarse un puño en tu cara no sientes nada en los primeros diez segundos. Es algo tan súbito que quizá el cerebro tarda en registrarlo... tal vez por el golpe en sí. Se percibe una descarga interna de algo así como un aroma. Un olor extraño, como metálico. Hay quien me dijo que quizá era adrenalina, pero yo lo identifico más con la sangre. Al momento de impactarse su puño contra mi cara comprendí por qué en las caricaturas los personajes veían estrellitas luego de ser aporreados. En realidad no son como estrellas, sino como nubecillas oscuras y multicolores. Como las que ves cuando te presionas muy fuerte los ojos. Luego de eso, los gritos, la confusión y las lágrimas. No eran lágrimas de dolor...

Hay quien dice que yo naci para amar. Sea cierto eso o no, la verdad es que sentía una tristeza horrible en mí cada vez que me sucedía algo tan opuesto a los ejercicios del amor... que efectivamente, era una de las cosas que más anhelaba desde que tengo uso de razón.

Quedarse tirado en el piso sin aire en los pulmones y sangrando profusamente de quién sabe donde era horrible. Todos se quedaban mirándome con la curiosidad morbosa con la que mirarían a un perro atropellado. Nadie me tendía la mano y sólo se quedaban mirándome. Y cada vez que iba a la escuela tenía el temor de que se repitieran esas escenas.

Durante una temporada, tuve miedo de salir del salón incluso para el receso. Efectivamente, estaba en su escuela... no había receso.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Apología del albur (parte 1 de 2)

(Música> Vía Láctea- Zoé)


El albur es casi como otro idioma sólo disponible para algunos cuantos iniciados. Cuando recién conoces a una persona, puede que te alburee sin que tú lo sepas, sólo para sondearte y saber si hablas el mismo idioma. Como una contraseña que utilizarían integrantes de una sociedad secreta para reconocerse entre sí.

Yo no entendía nada de estas cosas, y no imaginaba los alcances del albur hasta que Javier me inició en este tema, a fuerza de estarme albureando cada dos minutos. Ahora que entiendo un poco este idioma, les mostraré cómo es.


-Me dijeron que eres el chico más temido de tu barrio…

-¿Cómo saben eso?

-Larga historia es…

-Pues siéntate y platicamos

-Tras lomitas

-Me das miedo, mejor nos quedamos acá

-Blanco es mi pantalón, aquí se me puede ensuciar

-Te doy la razón

-Si desde chiquito lo tengo, por eso no lo quiero ensuciar

-¿Cómo hace cuántos años?

-Para doce años van

-Sí, en ese entonces no tenía mucho dinero y sólo tenía este blanco

-Ahora te doy la razón

-Ya sabes que yo era de Chiconautla

-Y a travieso nadie te ganaba ¿No?


Pareciera, quizá una plática muy inocente, pero es más negra que el carbón. En la próxima entrega, haré una disección de este albur para que lo entiendan. No lo hice ahora porque de momento me da flojera.

Continúen alertas.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Magdalena

(Música> Magdalena- Un círculo perfecto)


Hace un rato iba en el metro mientras revisaba todos los archivos de audio de mi celular y noté que muchas canciones no estaban incluidas en mi tracklist de siempre. Empecé a revisarlas y encontré esta, ‘Magdalena’ de A perfect circle. Cuando la escuché me pregunté por qué la habría sacado de mi tracklist si me gusta escucharla. La canción iba a la mitad cuando apagué el reproductor de audio y fui a casa de Sawa y Polly sin lograr recordar por qué.

Platicando con Polly sobre su ex, y la manera en que lo trataba, me di cuenta de que toda esa historia me sonaba de algo, pero seguía sin recordar.

Hace un rato que salí a caminar y encendí el reproductor, que se inició donde se quedó la canción antes, y con el recuerdo fresco en la mente de lo que me contaba Polly, recordé el misterioso asunto sobre la canción mencionada.

Es una anécdota muy curiosa y que extrañamente le he contado a pocas personas, o a nadie y la verdad no sé bien por qué. Quizá por vergüenza, por frustración o por fastidio, quién sabe.

Sucedió a lo largo de dos semanas, me parece, hace mediano tiempo. Yo me había hecho de la costumbre de salir a caminar por parquecillos, para sentarme a leer al aire libre y en sitios tranquilos, o para invertir dinero en mí mismo yendo a comer a lugares bonitos o tomar café en alguna cafetería para fresas. No recuerdo bien si fue en un parque, o en una cafetería (mis recuerdos son algo nebulosos al respecto) y tengo la idea de que una cámara fotográfica estaba implicada en este incidente, pero sucedió que conocí a una persona muy curiosa llamada Magdalena. Sí recuerdo que cuando la vi me quedé impresionado de lo guapa persona que era. Tengo la idea de que sus ojos eran claros, pero no estoy seguro. Lo que sí es seguro es que era la típica paliducha que bien podría gustarme, y que además tenía nariz respingada y orgullosa, y además tenía maneras muy educadas y casi aristocráticas, y además toda ella parecía emitir un leve resplandor. Era una persona muy hermosa.

No recuerdo qué tuvo qué ver la cámara fotográfica en el incidente, pero algo tuvo qué ver para que empezáramos a interactuar.

Por extraño que parezca, tampoco recuerdo bien nuestras conversaciones, pero recuerdo que yo estaba bastante desinteresado. Es decir… ella me parecía inusualmente atractiva y hacía volar mi imaginación (la imaginación buenita, no la otra cabrona) pero yo estaba segurísimo de que era una fulana que venía a jugarme una broma pesada, fingiendo interés en mi conversación. Pero pasó que la conversación era agradable y como alguna otra vez hiciera en una situación similar, decidí seguirle el juego. Me empezó a agradar en las primeras horas que la conocí, y de hecho al regresar a casa me percaté que había una canción que se llamaba como ella, y la puse varias veces, y me empezó a gustar (antes no la había notado particularmente) Decidí que me dejaría llevar un poco, pero sin dejar de estar alerta en ningún momento, por si de pronto alguien me arrojaba un pastel a la cara.

Pero el pastel nunca llegó y nos frecuentamos por algunos días consecutivos. Conocí a sus insoportables amistades y ella se volvía cada vez más cercana a mí. Y tomar tantas confianzas tan de repente, de una forma tan absurda y misteriosa reforzaba en mí la idea de que había gato encerrado, o que era demasiado bueno para ser verdad, o que la fulana ésta estaba loca, pero loca en mal plan.

Era una combinación de la segunda y tercera opciones.

Empezó a manifestar abiertamente su interés en mí no mediante la palabra, sino mediante insinuaciones, bromas, y entre otras cosas, su necesidad extraña de invadir mi espacio personal cada dos por tres. Pensé en dejarme llevar, porque, claro, cómo le iba a negar un beso a tan tremendamente guapa mujer, y además no había sido besado en mucho tiempo, y además resultaba que no me importaba realmente si la muchacha ésta estaba en serio loca o si sólo quería tener una aventura pasajera con un fulano tan extraño como yo (así me definió ella)

Y en fin, era demasiado bueno para ser cierto, de todos modos.

Paralelo al aumento de intimidad entre ella y yo, uno de sus insoportables amigos empezó a tirarme indirectas, y hablar con sarcasmo más que los demás (que de por sí eran unos hdp insoportables) Y ya a finales de la segunda o tercer semana que la conocí, el sujeto este hacía reclamos abiertamente a ella y a mí. Al parecer ellos habían tenido algo previo… o lo tuvieron siempre, quién sabe. El caso es que el fulano este empezó a insultarme, a insultar a mi madre y cosas por el estilo. Yo queriendo ser un caballero correctito, decidí darme la media vuelta para irme de allí, pero ella me detuvo… sólo para decirme que le gritara yo también al fulano. La verdad es que ella nunca había censurado las descortesías y los desprecios que sus amigos me hacían e insistía en ponerme en situaciones de convivencia con ellos. La situación en general me tenía enfurecido, y normalmente hubiera actuado de otra forma, pero las cosas no estaban para ser correcto y paciente y por eso decidí que destruiría a puñetazos a este hombrecito, que amagaba con golpearme a cada instante. Cuando caminé hacia él, dio tres pasos hacia atrás y se tropezó haciendo muecas de susto. Tuve un curioso impulso de reír, pero entonces ella le dijo a él ‘¡Levántate y pelea!’ Yo me quedé sorprendido, porque había querido pensar que me estaba apoyando a mí (de todas formas, el que ella me dijera que yo también me quedara a gritarle cosas no me parecía algo sensato, pero obedecí cegado por la rabia) Y luego me miró a mí y me dijo ‘¡¿Qué estás esperando!? ¡Ve y pégale ya!’ ¿De qué se trataba toda esta estúpida situación?

Ya antes, cuando el fulano había subido su nivel de desprecio y sarcasmo hacia mí, pensé que ella quería escuchar la manera ingeniosa y educada en que le respondía al tipo este, y me gustaba pensar que quizá ella creyera que yo lo estaba poniendo en su lugar y que eso la complacía, pero luego de este incidente vi de otra forma todo aquello: nos estaba haciendo competir por ella.

Me quedé mirando al fulanito tirado en el piso, que ahora me parecía una personita minúscula y ridícula. Como ella siguió gritándonos que nos golpeáramos, le dije al fulano: ‘Mira, para que sea más rápido, ve a tu casa y tráete una espada o un revolver y nos batimos en duelo, total… No, mejor: ¿Sabes qué? Quédate con esa maniaca, yo me largo’ Y me largué.

Magdalena me llamó horas después, cuando llegué a mi casa, reclamándome por qué no lo molí a puñetazos ahí mismo en el piso. Yo mismo me lo pregunté. Luego de tantos procesos mentales que tuve mientras el fulanito estaba tirado temblando de miedo, se me olvidó que quería golpearlo por lo que dijo de mi madre. Y al final sólo le dije ‘No te preocupes, Magdalena, eventualmente voy a pasar por aquella plaza, que sé que es su punto de reunión. Y cuando lo vea, claro, le romperé la cara a puñetazos y entonces tendrás un lindo novio chimuelo y con la nariz torcida’ Ella empezó a vociferar algo así como que yo no tenía espíritu combativo y algo así como ‘creí que yo te gustaba’. Ya no recuerdo bien qué más nos dijimos, pero por último le dije ‘¿te acuerdas cuando te dije que quizá sólo los locos valían la pena? Bueno, la verdad es que superaste mis expectativas, pero en mal plan. Estás mal, yo no voy a estar en tu estúpido reality show para buscarte al novio que esté dispuesto a hacer más idioteces por ti. Chau.’

Me marcó algunas veces durante el resto de la semana y nunca contesté. Y luego, no me volvió a llamar hasta un tiempito después, y tampoco le contesté, y luego, me robaron el celular y me compré uno nuevo.

Supe que el ladrón nunca cambió mi número. ¿Magdalena lo habrá llamado ya?

Pobrecito ladrón.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Alcohólicos no-anónimos

(Música> Flores- Emilie Simon)


Yo realmente no entiendo qué chiste tiene aquello de ponerse a beber hasta estar completamente borracho.

Entre mis amigos hay quien no logra sentirse cómodo mientras bebe si todos los presentes no están bebiendo también, y por eso me insisten tanto. Y yo termino mandándolos al cuerno para luego largarme a mi casa encabronado.

Por lo general he aprendido a evitar a estas personas, muy a pesar de que sienta un genuino afecto por un par de ellos…

Como yo les aprecio, me he esforzado por comprenderlos un poco y algunas veces he tratado de poner mucha atención al sabor del alcohol y a los efectos que produce y entonces termino entendiendo menos que antes, porque no logro apreciar el amargo quemante que deja en la boca y la garganta, además del estado tan incómodo de estupor y la sensación de lentitud.

Además de eso, el alcohol convierte a mis mejores amigos en las compañías más inconvenientes e incómodas del universo: Uno se pone todo emo y empieza a chillar y sollozar preguntándose por qué nadie lo quiere; el otro pone cara de psicópata y empieza a amenazar a todas las personas que pasan por el lugar; otro se convierte en una especie de zombie, manteniéndose en pie sin tener en realidad consciencia de nada y por último, el clásico borracho que siente la muy incómoda necesidad de decirte cuánto te ama, mientras pone su cara a dos centímetros de la tuya.

Hace un par de años asistí a una fiesta y uno de los sujetos presentes estaba siendo convidado a beber más por mi amigo Fidel. Como el otro se negaba (ante las serías miradas de advertencia de su novia) Fidel insistía más, hasta que lo convenció y se tomó algunas copitas más de tequila, y quedó en un estado muy curioso… se balanceaba con una sonrisa plácida y dormilona, como si fuera desmayarse de tanto sonreír. Fidel le convidó a que bebiera más y el otro se balanceaba risueño sin reaccionar a los estímulos del exterior. Su novia y otros decían que ya no podía, y Fidel les dijo ‘sí puede’… y entonces, Fidel le dijo las inolvidables palabras: ‘Enciende tu cosmos, Flaco’… y entonces el Flacoman empezó a gritar cada vez más alto, y extendiendo sus brazos hacia enfrente, terminó gritando ‘¡Explosión de galaxias!’ (La técnica principal de Saga y Kanon de Géminis… sí, de los Caballeros del Zodiaco) y luego de eso, cayó inconsciente (seguramente porque consumió todo su cosmos). Después, lo llevaron cargando hasta una habitación y dicen que siguió echando Explosiones Galácticas y Kamehamehas.

Y no necesito describir mucho más la escena, aquí les pongo un trozo que alguien grabó, que finalmente fue subido a youtube. Disfrútenlo.



Y por esto y muchas cosas más no me gusta el alcohol.


Cortinilla de salida------
Los guardianes del uuuuuniverso, al triunfar el maaaaaaal… sin duda salen a combatir, por un mundo ideaaaaaaaaaaal… Caaaaaaaballeros del zodiaaaaaco… (8)


Y tú: ¿Sientes arder el cosmos en ti?

domingo, 11 de octubre de 2009

Otro sueño de zombies.

(Mùsica> La Tierra de la violación y la miel- Ministro)






Anoche tuve un larguísimo sueño con zombies ¬¬ Casi no recuedo el sueño, pero fue larguísimo. Primero era uno de esos sueños que tienes la sensación de haberlos soñado antes o de cosas que 'crees' haber vivido antes, entonces en el sueño yo recordaba que los zombies iban a levantarse e iban a atacar la ciudad. Como ya sabía más o menos cómo iba a suceder todo, empecé a alertar a toda la gente que pude (eran tumultos en las calles) La mayoría de la gente sabía que se avecinaba un peligro, pero no sabían bien qué era. Yo me preocupé en primera instancia de poner a salvo a mi familia, que en el sueño sólo era mi madre y mis dos hermanos. Los guié hacia un hotel en donde habían más personas refugiándose. Le dí indicaciones al hotelero que cerrara el hotel y que no dejara salir a nadie, pero la gente, cómo no, empezaba a salirse para ver qué pasaba. Yo me exasperé y traté de meterlos a todos, incluyendo a mi familia. Cuando logré que mi madre y mis hermanos entraran lo demás me importó un pepino y le pedí al encargado del hotel que cerrara sus cortinas metálicas para que no corrieran peligro. Bajó la cortina y yo en persona le puse el cerrojo y ya más tranquilo salí a las calles, que estaban repletas de un éxodo de gente que iba para todos lados. Yo seguí diciéndoles hacia dónde ir, porque muchos iban en dirección a la invasión de zombies. Como me cansé de intentar mover a semejante masa humana, decidí irme al frente de batalla montado en un autobús lleno de 'guerreros' (Los llamo así porque en realidad no eran soldados, pero eran personas con armas de fuego dispuestas a pelear) Así, llegamos a una parte de la ciudad en donde se véía venir un túmulo de personas tan grande como el que intenté movilizar antes, epro estas no eran personas, sino los condenados zombies. Se supone que conduciríamos hacia ellos, transpasaríamos esa masa muerta para adentrarnos al corazón de la ciudad para empezar a pelear, pero el chofer se acobardó y se quedó paralizado sin mover un pelo, mientras los muertos se acercaban corriendo al autobús inmóvil. A nuestras espaldas aún se movilizaba al agente que intentaba huir del desastre y muchos ya estaban siendo atacados. Yo me desesperé y quité al chofer, pisé el acelerador a fondo y dirigí el autobús a unos tanques rojos que contenían algún material flamable y así todo el condenado lugar explotó, dejando muchos zombies tirados por todas partes, pero por lo menos eso dio tiempo a las personas de huir, mientras yo y los demás combatientes salimos de algún modo ilesos, más allá de la primera línea de zombies.



Luego no recuerdo bien qué pasa, pero ahora estamos en otra parte de la ciudad llena de edificios altos, pero hechos como de adobe, como si fuera una ciudad oriental, incluso con calles color ocre sin pavimentar y otras con adoquines. La gente se está parapetando en sus casas y yo les voy dando indicaciones, como que se queden bien callados, porque si los zombies no se percatarán de que estamos ahí si permanecemos en silencio. Pero, de pronto todo se torna en desastre. Cuando menos veo ya todos los edificios están llenos de zombies y gente llena de pánico. Yo me movilizo con un pequeño escuadrón tratando de matar tantos zombies como sea posible.



Luego, nuevamente, no recuerdo muy bien qué pasa, pero parece que el ataque bajó de intensidad y las calles incluso están bastante vacías. Yo me movilizo con mi pequeño escuadrón y entramos a varias casas buscando provisiones y munición, porque todos nos hemos quedado con muy poca. Recuerdo lo terrorífica que es esta parte del sueño; en realidad, entre terrorífica y fascinante. Fue una sensación muy interesante y espeluznante caminar por casas y edificios abandonados buscando balas o supervivientes, y al entrar a cada casa no sabemos qué puede pasar.



Después de un rato de ir así, recuerdo que entro en mi propia casa, que está completamente vacía. me dirijo hacia la habitación de mi madre y abro uno de los cajones de la cama y veo un revolver que en el sueño sé que es de mi padrastro. Como tengo pocas balas, pienso en levármelo, pero a la vez recuerdo que mi padrastro no está seguro con mi madre y hermanos en el hotel, sino que... quién sabe dónde esté. Entonces prefiero dejar ahí el revolver en caso de que mi padrastro llegara a la casa. Sigo por la casa junto con mi escuadrón y entro en la habitación de mi hermana, que antes compartia con mi abuelita. Estaba oscura y silenciosa y ahí veo sentada a mi abuelita, muy tranuila, tejiendo algo con estambre. Por alguna razón no me sorprende verla ahí y sólo pienso 'Vaya ¿cuánto hará que mi abuelita no está en esta habitación? quizá desde que se fue...' No recuerdo si intercambio palabras con ella, pero en realidad no siento ningún tipo de preocupación por ella y la dejo tranquila en su vieja habitación a oscuras tejiendo un suéter, quizá.



Me desperté varias veces en la madrugada con el corazón latiendo violentamente, como siempre que sueño con zombies. Así que tengo varios huecos en el sueño, pero cuando vuelvo a dormir otra vez, sueño que ahora estoy en una casa con grandes canceles de vidrio en vez de puertas lo que da una vista muy amplia hacia afuera, donde se ve un amplio jardín muy sencillo, con pasto y sólo algunos arbustillos en las bardas y en las orillas. Ahí estoy escondido junto con otras personas, pero esas personas no son mis combatientes, sino quizá una familia. Eventualmente llegan los zombies y al parecer mueren muchos de los que estaban ahí. Al salir a la azotea de esa casa (Que parece como una típica casa de suburbio norteamericano) un grupo de zombies corre tras de mí y me tienen acorralado, pero al mirar hacia abajo veo una camioneta con la caja de carga llena de agua. Son mis compañeros de armas que me esperan. Yo doy un salto, pero por poco no caigo en la caja con agua. Al caer ya estamos rodeados por todas partes de zombies y con unas torretas que tenía el vehículo empezamos a dispararles. Al poco rato me doy cuenta que hemos asegurado por completo esa zona y que incluso ya se han dispuesto alambradas, trincheras y bardas, de modo que es como un pequeño bastión de avanzada en medio de una ciudad llena de zombies. Veo pasar algunos helicópteros militares, pero en vez de que nos recojan y nos lleven sólo nos llevan provisiones y me quedo en el lugar con mis compañeros...



Depsierto una vez más y ahora veo a una chica muy hermosa vestida muy extravagante. De hecho parece salida de un videojuego de Final Fantasy, es casi idéntica a esta ->

Está huyendo de alguien y corre desesperadamente colina abajo a través de un bosque. Por alguna razón todavía tengo la impresión de que sigo en el mismo sueño (claro que en el sueño no sé que estoy soñando) Y de hecho, más adelante del sueño (ya no lo recuerdo claramente) sueño con un diálogo algo así:

"Hay una historia muy bonita sobre eso. Es de un sujeto que estaba oculto en una casa junto con otras personas. Trataban de mantenerse a salvo del desastre de los zombies, pero todos murieron, menos él y tuvo qué enterrar a su familia y a los demás con sus propias manos. Pero no fue algo totalmente negativo, porque así pudo conocerlos mejor y quedaron en paz" (Es una aproximación a lo que soñé)

Entonces en el sueño recuerdo que se referían a un hombre alto y con cabello cano, como de cuarenta y algo años... y despierto.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La emoción de ser aleluyo

(Música> Vicio caro- DLD)



Hace unos días, mientras esperaba a que regresara la luz en el trabajo, me puse a leer por pura ociosidad uno de esos panfletos de aleluyos llamado ‘¡Despertad!’, que son como pequeñas revistitas dentro de las cuales se desarrollan diversos temas. El tema central de esta publicación se centraba en si es o no compatible con la biblia la afición por los videojuegos.

En el artículo en cuestión se desarrollaba el tema apoyándose en argumentos bien conocidos que han sido utilizados por grupos derechistas, como esa absurda organización llamada ‘Pro Vida’, que es dirigida por aquél peculiar sujeto, Serrano Limón. En el tema se argumentaba que debe uno plantearse si el tema del videojuego ‘fomenta ideologías inadecuadas’ o si ‘contiene algún nivel de violencia’ o si ‘nos dificulta el camino para huir de la fornicación’… y entonces yo me reí mucho. Inmediatamente pensé en Ned Flanders prohibiendo a sus hijos jugar Mario Bros porque Mario se parece a José Stalin, porque consume hongos y violenta tortugas, además de que el objetivo de su aventura es rescatar a la Princesa Peach .Y uno puede imaginarse que habiéndose enfrentado al Rey Koopa y atravesado tantos mundos de peligros, lo menos que merecería Mario es un besito…

Me imaginé en la situación de un muchachito aleluyo jugando a escondidas un videojuego ‘prohibido’…

Si hay algo que debo envidiarle a los aleluyos es aquella constante sensación de estar quebrantando las reglas, de estar haciendo o viendo cosas prohibidas. Aquello que sentía yo cuando tenía 11 ó 12 años y miraba películas porno a escondidas: la agitación, el corazón desbocado y un calor ignífero en la boca del estómago... de seguro un chico aleluyo experimenta esas sensaciones tan emocionantes por hacer, ver y sentir muchas de las cosas ricas, divertidas y gratificantes que son aceptadas como cotidianas e inofensivas para la mayoría de las personas no-aleluyas.

Ciertas cosas resultan más gratificantes cuando tienes la sensación de que son prohibidas. Por eso mismo he pensado que un aleluyo podría disfrutar Resident Evil 5 a un nivel diferente al que yo lo disfruto.

Oh, por cierto, estoy jugando Residente Ívol 5 al fin. Es ívol, es brutal y me ha ocasionado pesadillas. Contiene esos mugrosos ‘zombis’ con cierto nivel de inteligencia que tanto me perturban, mucha masacréishon, además de una sensual compañera de armas llamada Sheva Alomar que incita al pecado con su escote y sus aventureras curvas.

Juéguelo, de verdad. Sobretodo si es usted aleluyo/a.

lunes, 15 de junio de 2009

El término "superstición" como eufemismo del Transtorno Obsesivo Compulsivo

(Música> Perdedor- Beck)


Un listado de mis manías y/o supersticiones:

-Hago algunas cosas en bloques de tres

-Al apagar la tv siempre procuro que quede en el canal 5, 7, 9 ó 13

-Cuando veo un colibrí pienso “hola, señor colibrí” y si me place pido un deseo

-Distribuyo las cosas que llevo encima de la siguiente forma: Bolsillo derecho, llaves y monedas; bolsillo izquierdo, celular; bolsillo trasero derecho, billetera o billetes de mayor denominación; bolsillo trasero izquierdo, billetes de baja denominación y monedas que vaya a utilizar inmediatamente (para el micro, por ejemplo) y boletos de metro

-Evito el número 4

-Sumo los números de los boletitos del autobús. Si al sumar todo me sale un número de dos cifras, sumo ambas cifras, excepto si la suma da por resultado 10, 13 ó 23. Conservo el boleto, haciéndolo un rollito apretado; en caso contrario, sumo al final ambas cifras y conservo el boleto sólo si la suma da por resultado 5, 7 ó 9 y enrollo el boletito de la misma forma

-Mis katanas están sobre su base encima del viejo estéreo-despertador. Lo hago porque está cerca de la cama y antes de la puerta de entrada. Así puedo tomarlas rápidamente si alguien intenta entrar a la casa por la azotea

-Cuando escucho ruidos raros en la azotea o escucho movimientos en la casa durante la madrugada, tomo dos katanas y me echo una manta oscura encima y camino sigilosamente por toda la casa cerciorándome de que no haya ningún intruso

-Cuando considero la remota posibilidad de que ande un fantasma por ahí, digo en voz baja “No eres bienvenido aquí si no tienes buenas intenciones”. Aunque por lo general sé que no hay fantasmas

-No miro a los ojos a cualquier persona

-No me permito el lujo de tener fantasías sexuales muy a menudo con ciertas personas, por temor a que se alejen

-Cuando me siento a ver la tv en mi cuarto pongo una almohada en mi regazo y apoyo los codos ahí

-Solía poner en no admisión a todos mis contactos de Messenger y sólo les quitaba el bloqueo cuando se conectaban. Tenía la sensación de que haciendo eso, se conectaban más a menudo. Aún lo hago a veces, pero se me olvida. Lo que ahora hago es entrar como No conectado

-Cuando juego en Warcraft con la civilización humana, procuro no poner de aliados a los muertos vivientes y viceversa

-Cuando veo zombis matando gente en películas o caricaturas, me repito a mí mismo muchas veces (es una de ésas cosas que hago en múltiplos de tres) “no quiero que eso pase jamás”

-Tengo problemas con la idea de reventar globos. Además, no me gusta ver cómo un globo de gas se va desinflando poco a poco con el paso de los días. El problema es mi renuencia a reventarlo, pero tampoco me gusta la idea de tirarlo a la basura ni dejarlo volar. Por eso, por lo general, evito los globos, me dan muchos problemas

-Cuando veo payasos en la calle, procuro voltear a otro lado hasta sacarlos de mi campo visual. Si puedo, me voy por otro lado o camino a la acera de enfrente. Además, cuando alguno se sube al micro donde voy (generalmente se suben a dar mini shows) procuro no mirarlo ni moverme mucho. Generalmente finjo estar dormido

-Detesto la idea de comprar, dar o recibir ramos de rosas o flores naturales. El verlas marchitarse poco a poco me produce muchos problemas. Generalmente, cuando hay ramos de flores en casa procuro no verlos demasiado o evito pasar o mirar por donde sé que están

-No me puedo ir tranquilo si alguien no me responde una despedida o si en casa no me responden el “hasta mañana” o “buenas noches”

-Cuando pienso que alguien puede estar leyendo mi mente, empiezo a tener dos líneas de pensamiento simultáneas inconexas entre sí u opuestas entre sí. Por ejemplo, si estoy redactando mi contraseña de Messenger, pienso en la contraseña real mientras la escribo y a la vez pienso en otra que es falsa. A veces pienso dos cosas erróneas mientras simultáneamente escribo la real, pero es más difícil; de igual modo, si estoy pensando cosas cotidianas y creo que alguien está leyendo mi mente, empiezo a pensar para mí mismo planes y cosas que no planeo hacer, para engañar a quien supuestamente esté leyendo mi mente. Aunque siempre sé que es bien poco probable que alguien me esté leyendo la mente

-Procuro ir de negro los viernes y martes 13

-Cuando voy a hacer algo muy difìcil o potencialmente peligroso, lo llamo "Operación Mad Jackal"


Hay muchas más, pero no quisiera que empiecen a decir que estoy loco.

O quizá sea demasiado tarde para eso…

viernes, 12 de junio de 2009

Bully

(Música> Concierto de Brandenburgo N° 2 en Fa mayor- Juan Sebastián Bach)

En mis años de primaria fui un niño relativamente querido por mis demás compañeros. Era yo el típico niño gordito simpático y bonachón, todos me llamaban ‘Oso’ y por mi parte yo trataba de no tomarme nada en serio.

Entrada la secundaria, los instintos territoriales y de jerarquización empiezan a gestarse en los pre-pubescentes y en muchos despierta la necesidad de sobresalir sometiendo a los más débiles mediante burlas, asignación de apodos humillantes y leves agresiones físicas (justo como un animal que suelta un pequeño mordisco o gruñe a sus semejantes sólo para dejar en claro quién manda) Aunque en la primaria había estado relativamente tranquilo, en realidad tenía mucha tensión y frustración acumuladas (no por ser el típico niño gordito y ser simpático a los demás, sino porque en mí despertó desde muy pequeño la necesidad de atención por parte de las niñas… cosa que no obtuve hasta mucho tiempo después) Fue por eso que ya en la secundaria tenía yo sentadas las bases de lo que se denomina ‘un niño huraño y poco sociable’.

En mi primer día de secundaria experimenté este proceso de jerarquización que antes mencioné: Al terminar la clase de deportes y ponerme mi uniforme normal otra vez, olvidé subirme el zipper del pantalón. Aunado a esto, yo ya tenía desde entonces (desilusionado de las niñas) el mal hábito de no peinarme nunca, de tal modo que un compañerito quiso hacerse notar de inmediato siendo el primero en apodar a otro niño, y me vino a apodar ‘borracho’.

Durante un par de días tuve que soportarlo parándose frente a mi banca a preguntarme cómo estuvo la parranda anoche, que si me había vomitado u orinado y cosas por el estilo. Yo permanecía en silencio y evitaba su mirada, mientras mi irritación y deseos de venganza clamaban por su sangre. Ya en el tercer día, se paró frente a mi banca como los días anteriores. Dijo ‘Buenas, borracho’ y lo siguiente que recuerdo es que su cara estaba incrustada en mi pupitre, mis dedos crispados estaban trenzados a su cabello y el tipo sollozaba mientras su nariz sangraba profusamente. Esto debió impresionar bastante a los compañeritos de mi salón, porque nadie de mi clase volvió a meterse conmigo. No así los machos alpha de las demás clases, que al enterarse de lo sucedido, comenzaron una lucha de poder. A mí todo aquello de las jerarquías me importaba un pepino y de hecho no fui muy consciente de que era una lucha de poder hasta que años después lo analicé detenidamente. En fin, el caso es que todo el año escolar me la viví defendiéndome de los cabecillas de otras clases, la mayoría de las veces con poco éxito. Todo esto desembocó en mi expulsión de la escuela.

Hoy por la mañana miraba en las noticias un reportaje sobre el llamado bullyng y quedé muy impresionado con lo que se contaba ahí. Aunque no me enteré de nada nuevo, porque debido a mi carácter retraído y callado siempre fui blanco de ataques. Aunque luego de que entrara en una nueva secundaria, me esforcé por mantener perfil bajo y soportar estoicamente los ataques de los abusivos, al entrar a la preparatoria el episodio de mi primer día de secundaria se repitió de manera idéntica: unos sujetos sentados al fondo del salón empezaron a tirarme bolitas de papel y a gritarme apodos. Nuevamente, y con más ira y resentimiento acumulados, me levanté de mi lugar y les repartí puñetazos y patadas a los tres. Y nadie se volvió a meter conmigo (al menos no en el contexto del bullyng) sobre todo por el inestimable poder de los chismes (con el tiempo, y sin ser en realidad un buen peleador ni haber tenido muchas peleas, se rumoraba que había repartido leña a cinco pandilleros, que había roto el brazo de Fulano y muchas leyendas por el estilo)

Todo esto refuerza un poco más mi idea de que, esencialmente, seguimos siendo tan animales como cuando hace millones de años comíamos carne cruda y vivíamos en cuevas. Los rituales sociales de convivencia, sobrevivencia y apareamiento son casi iguales. Sólo hay algo que nos hace un tanto diferentes de los demás animales (en esta onda de los instintos): el placer por la venganza; es decir, los animales hacen ataques punitivos, pero los humanos son los únicos que toman venganza con premeditación y además obtienen placer de ello…

Ahora que lo pienso, los dos episodios de venganzas que tomé, no tuvieron premeditación y más que producirme placer, me hicieron sentir confundido y sorprendido…

Pero ellos supieron que yo soy el Señor cuando desaté mi venganza contra ellos.

jueves, 11 de junio de 2009

Haga el test, plis.

http://www.facebook.com/profile.php?id=587963797&ref=profile

Ahí búsquele. Hice un test en mi facebook para saber cuánto me conoce la gente. Necesito promocionarlo, porque casi nadie me da bola en el face =(

Nota: Las preguntas parecen chuscas y absurdas, pero van en serio. Hablan mucho de cómo pienso.

Espero sus respuestas, de verdad

domingo, 23 de noviembre de 2008

Este blog comienza desde aquí

Considero que no tengo realmente mucho qué decir, pero por alguna razón decidí abrirme esto. Bien, pienso que no tengo nada qué decir pero ahora ya estoy diciendo algo. Incluso si dejara de escribir justo aquí ----> ( ) ya habría dicho algo, y hubiera justificado espacio para hacer una publicación y que alguien pierda su valioso tiempo leyendo este sinsentido. Habiendo sorteado el osbtáculo del 'no tengo nada qué decir', concluyo esta entrada.

En realidad tenía algo más qué decir, pero ahora ya no tengo tiempo para decirlo. Quizá luego tenga tiempo para hacerlo, pero para ese entonces seguro ya me habré olvidado de lo que quería decir. Sin embargo, es probable que para ese entonces tenga algo más qué decir y entonces lo diga. O por lo menos hable acerca de lo que he comido y hecho a lo largo de un día normal. Aunque sea bien poco interesante.

Ya hablé más y me percato que pude ocupar ese tiempo para decir lo que tenía qué decir... pero siendo sincero, ya se me olvidó.