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jueves, 16 de junio de 2011

Adecuación metódica de un ser alienado.

Hay qué encajar. En algún lado, de alguna forma, pero uno 'debe' encajar en la sociedad... ¿no?

¿De qué habla uno con la gente de la oficina, si no es de las telenovelas, o del fútbol? ¿Y si no me gusta nada de eso de qué podría hablar? Uno ha de adaptarse al mundo y no al revés, porque, claro, la forma que tiene 'el mundo' de adaptarse a uno, que no comparte una serie de aficiones 'normales' con los demás, es tildándolo de 'raro' y quedarse conformes con ello.

'Sí, no baila cumbias ni salsa. ¿No le gustan las fiestas? Raro'.

-Pero sí me gustan las fiestas
-Pero si no te gusta bailar cumbias ni salsas ni duranguenses ¿A qué vas a la fiesta? ¿Te gusta tomar?
-No, tampoco. Puedo tomarme una, dos y luego me da asco
-¿Y qué haces entonces en las fiestas?
-Si son fiestas de baile, miro, como y me voy. Si voy a fiestas de amigos escucho música, hablo con gente, a veces hacen juegos, como en los halloweens...
-¿Entonces no bailan?
-No, por lo general...
-¿Entonces sólo escuchan la música? Pero si la música es para bailar...
-Bueno, puede ser, pero por lo general no se baila
-Pero si la salsa te llama a la pista de baile, hace que sientas ganas ¿nunca lo has sentido?
-En las fiestas a las que yo voy no ponemos cumbias ni salsas...
-¿¿Entonces??
-"Rock" (digo para no complicarme la existencia)
-Oh... bueno, debe ser raro.

Seguramente debe serlo para alguien que escucha cumbias, o reguetón.

Y así, usualmente, cuando uno no empata con las aficiones 'comunes', se supone que uno se convierte en 'raro', y no encaja. Pero de algún modo uno debe de encajar, porque a veces es necesario encajar.

Resulta, a final de cuentas, que en ciertos ámbitos es raro no decir suficientes majaderías por frase. Y como no siento que traicione mi escencia, y como es cansadísimo cargar con la condenada cruz del raro, a veces intento mimetizarme con la gente con quienes convivo y debo decir un montón de palabrotas para sonar 'normal'.

Muchas veces hay gente sensata e interesante, y puede uno hablar de temas controvertidos y entretenidos, y a veces se platica con gente (agradable, eso sí) que cantinflea demasiado y habla más de lo que expresa, mediante un montón de palabrotas. Y los albures salen a ponerle el toque picante y candorosón a la charla.

De este modo fue que he terminado, en ciertas circunstancias, hablando como si fuera un arriero y albureando como si fuera albañil. Sin menoscabo alguno para arrieros y albañiles.

...'ai nos vidrios.

sábado, 18 de diciembre de 2010

crónicas etílicas

Ayer escribí esto en la oficina... iba a editarlo, pero mejor lo dejo como está. Que sirva de fiel testimonio:




como yo no siempre pouedo estar borrachco y de este manera analizarlo que implica elloo, arpovecho estos momentos de celebraci`ñon para dar fe y dar testimonio de lo que de ello se puede uno apercibir... para empezar debo defcir que la razón de la que este yo boirracho ahora es porque festejamos en cumpleaños de jabvier en la oficina. el ing trajo una botella de tequila de una etiqueta fverde que yo no ubico. como en toda convencioin social de la que he sido participe alguna vez, fui instado y a beber un trago y ese traho por ciertas circunstancias percectamente comprensibles se convirtio en tres o cuatro ctragos mas sobre todo porq que el eingeniero trago otra botella esta vez de un twquila color blanco rteansparente. se supone que se debe notar la direfencia entre este blanco y el otro que es como amarillento pero yo me siento lo mismo de quemazón en la hgarhanta y la sensacion de amarguor en la lengua que me resulta sumamnnete desagradable.


bueno ya me divague y creo que todo dea vueltas pero yo pense que no estaba bhorracho. Todo pasoiasí: yo bebi unas cuantas vasito de tequila con toronja y pues me sentí mareadillo y había comindo harto y entonces ellos platicaban y hacian como q se caian para atrás y dijeron 'es el viento que sopla muy fuerte' y en realidad hablaban de mi pero yo pense que yo estaba normndal pero me dijeron que me snetara y ahi es cuando el suelo se me movio debajo de los miismios pies y me quede sentado. Y al comer el pastel el ingeniero reia y reia de una forma tan escandalosa y comica que me contagiaba la risa y hacía que me ahogara al comer el pastel y no pude cimerlo yentonces me tuve qué meter a la oficina a desatradne adesatraganrde y entonces cuando sali se reia y se reia y yo me reia y no podia evitarlo
y bueno ahi me di cuenta que estaba b.orracho porque una nuvebe que se movia chistoso me pareciuo que estaba ahi goku como cuando viajaba en la nube voladora y me mepece a carcahear y me dijeron que estaba borracho y se reían y todos estaban muy alegres. Y entonces poniendo más atención me di cuenat que estaba con la cara entumecida y el cuerpo todo encumecido y la cara entumecida y me sentia como dentro de una m´ñascara de madera o una mascara asi como gruesa como si estuviera en mio cara... y y al levantarme me da la sensacion que de que alguien moviera una alfoimbra debajo de mi ser y entonces siento que me caigo y me siento en la silla y cuando camino con ella en una mano me dicen que seguro es para apoyarme en ella y se rien y cuando termine de comer la gelatina me sentia un poco mejor . Y a la lic se habíua ido con sus hijos y javier y fernando estaban mucho más cborrachos que yo porque yo por lo menos puedo discernri que estyoy actuando raro pero ellos actuan como si fueran cuerdos cocmo soi estuvieran en sus sinco sentidos y cvuerdos, pero no lo están, porque empiezan a ponerse elocuentes y locuaces y necios y todo dicen 'no, permiteme, permíteme' y nos e dejan ni se permiten en ningún momento por Yevon!!!!! por qué el cuadro se vbe tan chiostoso jajajajajajajajajajajaja y bueno yo fui invitado a beber otras mas pero ya no squise porque sabe horrirble y me desagrada sentirme tan estumpido y como que el teclado se esta recorriendo hacua la derecha como si estuviera y yo tengo jmajajajajajajaa como que se va a caer jajajajajaja pero jajaj pero no se cae es mi kmente nublada por el estupor etílico del que ahora soy presa y ahora tengo muchas hanas deh dormir, pero no puedo dormir porque si me diero me van a sacar una foto como yo ya le saque una a javier hace rato ty yo no y jajajaja no se q estoy haciendo estoy escribiendo pero comoque mi cabeza estaba apagada y entonces ahora me acabo de acordar que estaba escribiendo este mail pero no lo puedio enviar porque en la oficina no hay internet y por un momento se me ovlido jajajajajajay y creo que si no he dicho tantas estupideces es porque he tenido a biend mantenerme en silencio mientras los demás están copuado s en sus quehaceres sociales de los cualqer me declaro completamente ajeno muy a pesar de qu e me ee caigan bien yodos ellos

y ya ni me acuerdo que estaba escribiendo pero creo que lo voy a guardar en esta cosa a ver que pasa y si liego me acuerdo pues ahi esta y pues al rato que lleve el dinero supongo que mejor lo cuardo con los vales de hoyu porque asi seguro que los pierdo y luego tengo q cromprar veinte pesos de alguna cosa que me encargó mijefe o mi mamá o la licenciada que a lo mejro ahora que mi memoria esta confundida creí que era mi mamá, pero jajajaja ahi está la nuve esa de gokú jajajajaja no puedo creer lo estíupudio que syoy no entiendo nada de lo que estoy esceuribiendo porque no se ve la tecla y la aprieto dy
mnasd

me sale ele es
ya


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Un rato después me sentí mucho más en mí mismo, y guardé el archivo. Me dio mucha risa pero no lo leí bien bien hasta justo ahora que lo publico. Es un poco bochornoso, pero yo estoy a favor del conocimiento empírico y es por ello que he decidido publicar esto, más que nada para concientizar a mis amigos sobre los efectos nocivos de las bebidas alcohólicas. O para que se rían un rato, alguna de las dos.

P/d.- yo no tuve qué manejar. Si usted debe conducir, lleve conductor designado o limítese a beber refresquitos. ¡Salud!

martes, 14 de diciembre de 2010

La nueva modita que se nos avecina (quizá...)

Hace un tiempo puse una queja sobre las moditas musicales que se venían cada cierto tiempo y me quejé de que cuando pensaba que los gustos musicales de la gente habían caído demasiado bajo, caían aún más. Bueno... algo que no mencioné es que yo siempre notaba un periodo de transición entre esas moditas (ska-merengue-huaracha-reguetón)en el que no había un género que dominara, pero en cambio, se ponían de moda cientos (por lo menos me pareció que eran cientos) de cancioncitas idiotas e intrascendentes, como el Aserejé, el garrote, el venao, etc. Desde entonces aprendí que cuando empezaban a sonar cosas como esas en las radios y en los negocios ambulantes de discos, significaba que se venía un nuevo horror...


Es por eso que externo mi sincera preocupación al notar que ahora cancioncitas como la estúpida melodía del batallón, el panamericano, los villancicos de los perritos y demás ocupan ahora el espacio auditivo que ocupaba antes el reguetón. Me da cosa el sólo pensar que pueda venir algo todavía más desagradable, imbécil y vulgar que el reguetón....


Bueno, ¿me atrevo a decirlo?: No puede ser peor... ¿Qué podría pasar? ¿Que mezclen las huarachas arrabaleras con música clásica? ¿Que llegue por fin el temido y tan especulado 'cumbiatón'?


Como si el país no estuviera ya lo suficientemente jodido...

lunes, 11 de enero de 2010

Memorias musicales

He tomado como costumbre poner en mis entradas el nombre de la canción que escuché por última vez antes de redactarlas, por lo cual no tienen nada qué ver con lo escrito.

Hace poco escuchaba música y reconocía algunas frases sueltas que de pronto me recordaban ciertas cosas que me han ocurrido, a pesar de que era música que aún no escuchaba en aquellos entonces, pero por lo general sí coinciden los sucesos, las canciones y las temporadas en que las escuché. De vez en cuando pondré alguna frase que me recuerde a algo, como ahora.


"Estás en mi escuela otra vez, estás en mi escuela otra vez. No hay receso. No hay receso..." - School, Nirvana.


Mis primeras semanas de secundaria fueron una pesadilla. Cuando el ruidoso despertador me sacaba súbitamente de mi apacible sueño, a media madrugada, antes que saliera el sol, en medio del frío y la confusión, me veía obligado a ponerme ese uniforme verde con olor a tela nueva, llenaba mi mochila con un montón de pesados cuadernos y libros con olor a nuevo también... olor que tiempo después me produciría náuseas.

Mi madre me llevaba en nuestro viejo volkswagen plateado hasta la escuela. La Escuela Secundaria Diurna #69. Una de las mejores de la zona. Supuestamente debía estar orgulloso por haber entrado ahí...

Si la adolescencia es una etapa tan mágica, y estaba en una escuela buena ¿Por qué tenía esas horribles náuseas justo antes de entrar a la escuela? La verdad es que no tuve una adolescencia muy feliz que digamos. Estuve siempre marginado de las deliciosas dinámicas entre pubertos, debido quizá a mi físico y a mi poca tolerancia hacia las estupideces. Un par de incidentes con un par de pseudo bravucones de mi clase desató una estúpida guerra de poder entre cabecillas de otras clases y yo. No era una guerra de poder que me interesara, porque no me interesaba tener el poder de intimidar a otros y además no sabía pelear... y la idea me asustaba mucho. Era yo pues un chiquillo asustado que era golpeado cada tercer día en la escuela.

El primer golpe que recibí dejó una fuerte impresión en mí. Sentí por primera vez esas extrañas sensaciones que luego se me hicieron familiares. Al impactarse un puño en tu cara no sientes nada en los primeros diez segundos. Es algo tan súbito que quizá el cerebro tarda en registrarlo... tal vez por el golpe en sí. Se percibe una descarga interna de algo así como un aroma. Un olor extraño, como metálico. Hay quien me dijo que quizá era adrenalina, pero yo lo identifico más con la sangre. Al momento de impactarse su puño contra mi cara comprendí por qué en las caricaturas los personajes veían estrellitas luego de ser aporreados. En realidad no son como estrellas, sino como nubecillas oscuras y multicolores. Como las que ves cuando te presionas muy fuerte los ojos. Luego de eso, los gritos, la confusión y las lágrimas. No eran lágrimas de dolor...

Hay quien dice que yo naci para amar. Sea cierto eso o no, la verdad es que sentía una tristeza horrible en mí cada vez que me sucedía algo tan opuesto a los ejercicios del amor... que efectivamente, era una de las cosas que más anhelaba desde que tengo uso de razón.

Quedarse tirado en el piso sin aire en los pulmones y sangrando profusamente de quién sabe donde era horrible. Todos se quedaban mirándome con la curiosidad morbosa con la que mirarían a un perro atropellado. Nadie me tendía la mano y sólo se quedaban mirándome. Y cada vez que iba a la escuela tenía el temor de que se repitieran esas escenas.

Durante una temporada, tuve miedo de salir del salón incluso para el receso. Efectivamente, estaba en su escuela... no había receso.

domingo, 11 de octubre de 2009

Otro sueño de zombies.

(Mùsica> La Tierra de la violación y la miel- Ministro)






Anoche tuve un larguísimo sueño con zombies ¬¬ Casi no recuedo el sueño, pero fue larguísimo. Primero era uno de esos sueños que tienes la sensación de haberlos soñado antes o de cosas que 'crees' haber vivido antes, entonces en el sueño yo recordaba que los zombies iban a levantarse e iban a atacar la ciudad. Como ya sabía más o menos cómo iba a suceder todo, empecé a alertar a toda la gente que pude (eran tumultos en las calles) La mayoría de la gente sabía que se avecinaba un peligro, pero no sabían bien qué era. Yo me preocupé en primera instancia de poner a salvo a mi familia, que en el sueño sólo era mi madre y mis dos hermanos. Los guié hacia un hotel en donde habían más personas refugiándose. Le dí indicaciones al hotelero que cerrara el hotel y que no dejara salir a nadie, pero la gente, cómo no, empezaba a salirse para ver qué pasaba. Yo me exasperé y traté de meterlos a todos, incluyendo a mi familia. Cuando logré que mi madre y mis hermanos entraran lo demás me importó un pepino y le pedí al encargado del hotel que cerrara sus cortinas metálicas para que no corrieran peligro. Bajó la cortina y yo en persona le puse el cerrojo y ya más tranquilo salí a las calles, que estaban repletas de un éxodo de gente que iba para todos lados. Yo seguí diciéndoles hacia dónde ir, porque muchos iban en dirección a la invasión de zombies. Como me cansé de intentar mover a semejante masa humana, decidí irme al frente de batalla montado en un autobús lleno de 'guerreros' (Los llamo así porque en realidad no eran soldados, pero eran personas con armas de fuego dispuestas a pelear) Así, llegamos a una parte de la ciudad en donde se véía venir un túmulo de personas tan grande como el que intenté movilizar antes, epro estas no eran personas, sino los condenados zombies. Se supone que conduciríamos hacia ellos, transpasaríamos esa masa muerta para adentrarnos al corazón de la ciudad para empezar a pelear, pero el chofer se acobardó y se quedó paralizado sin mover un pelo, mientras los muertos se acercaban corriendo al autobús inmóvil. A nuestras espaldas aún se movilizaba al agente que intentaba huir del desastre y muchos ya estaban siendo atacados. Yo me desesperé y quité al chofer, pisé el acelerador a fondo y dirigí el autobús a unos tanques rojos que contenían algún material flamable y así todo el condenado lugar explotó, dejando muchos zombies tirados por todas partes, pero por lo menos eso dio tiempo a las personas de huir, mientras yo y los demás combatientes salimos de algún modo ilesos, más allá de la primera línea de zombies.



Luego no recuerdo bien qué pasa, pero ahora estamos en otra parte de la ciudad llena de edificios altos, pero hechos como de adobe, como si fuera una ciudad oriental, incluso con calles color ocre sin pavimentar y otras con adoquines. La gente se está parapetando en sus casas y yo les voy dando indicaciones, como que se queden bien callados, porque si los zombies no se percatarán de que estamos ahí si permanecemos en silencio. Pero, de pronto todo se torna en desastre. Cuando menos veo ya todos los edificios están llenos de zombies y gente llena de pánico. Yo me movilizo con un pequeño escuadrón tratando de matar tantos zombies como sea posible.



Luego, nuevamente, no recuerdo muy bien qué pasa, pero parece que el ataque bajó de intensidad y las calles incluso están bastante vacías. Yo me movilizo con mi pequeño escuadrón y entramos a varias casas buscando provisiones y munición, porque todos nos hemos quedado con muy poca. Recuerdo lo terrorífica que es esta parte del sueño; en realidad, entre terrorífica y fascinante. Fue una sensación muy interesante y espeluznante caminar por casas y edificios abandonados buscando balas o supervivientes, y al entrar a cada casa no sabemos qué puede pasar.



Después de un rato de ir así, recuerdo que entro en mi propia casa, que está completamente vacía. me dirijo hacia la habitación de mi madre y abro uno de los cajones de la cama y veo un revolver que en el sueño sé que es de mi padrastro. Como tengo pocas balas, pienso en levármelo, pero a la vez recuerdo que mi padrastro no está seguro con mi madre y hermanos en el hotel, sino que... quién sabe dónde esté. Entonces prefiero dejar ahí el revolver en caso de que mi padrastro llegara a la casa. Sigo por la casa junto con mi escuadrón y entro en la habitación de mi hermana, que antes compartia con mi abuelita. Estaba oscura y silenciosa y ahí veo sentada a mi abuelita, muy tranuila, tejiendo algo con estambre. Por alguna razón no me sorprende verla ahí y sólo pienso 'Vaya ¿cuánto hará que mi abuelita no está en esta habitación? quizá desde que se fue...' No recuerdo si intercambio palabras con ella, pero en realidad no siento ningún tipo de preocupación por ella y la dejo tranquila en su vieja habitación a oscuras tejiendo un suéter, quizá.



Me desperté varias veces en la madrugada con el corazón latiendo violentamente, como siempre que sueño con zombies. Así que tengo varios huecos en el sueño, pero cuando vuelvo a dormir otra vez, sueño que ahora estoy en una casa con grandes canceles de vidrio en vez de puertas lo que da una vista muy amplia hacia afuera, donde se ve un amplio jardín muy sencillo, con pasto y sólo algunos arbustillos en las bardas y en las orillas. Ahí estoy escondido junto con otras personas, pero esas personas no son mis combatientes, sino quizá una familia. Eventualmente llegan los zombies y al parecer mueren muchos de los que estaban ahí. Al salir a la azotea de esa casa (Que parece como una típica casa de suburbio norteamericano) un grupo de zombies corre tras de mí y me tienen acorralado, pero al mirar hacia abajo veo una camioneta con la caja de carga llena de agua. Son mis compañeros de armas que me esperan. Yo doy un salto, pero por poco no caigo en la caja con agua. Al caer ya estamos rodeados por todas partes de zombies y con unas torretas que tenía el vehículo empezamos a dispararles. Al poco rato me doy cuenta que hemos asegurado por completo esa zona y que incluso ya se han dispuesto alambradas, trincheras y bardas, de modo que es como un pequeño bastión de avanzada en medio de una ciudad llena de zombies. Veo pasar algunos helicópteros militares, pero en vez de que nos recojan y nos lleven sólo nos llevan provisiones y me quedo en el lugar con mis compañeros...



Depsierto una vez más y ahora veo a una chica muy hermosa vestida muy extravagante. De hecho parece salida de un videojuego de Final Fantasy, es casi idéntica a esta ->

Está huyendo de alguien y corre desesperadamente colina abajo a través de un bosque. Por alguna razón todavía tengo la impresión de que sigo en el mismo sueño (claro que en el sueño no sé que estoy soñando) Y de hecho, más adelante del sueño (ya no lo recuerdo claramente) sueño con un diálogo algo así:

"Hay una historia muy bonita sobre eso. Es de un sujeto que estaba oculto en una casa junto con otras personas. Trataban de mantenerse a salvo del desastre de los zombies, pero todos murieron, menos él y tuvo qué enterrar a su familia y a los demás con sus propias manos. Pero no fue algo totalmente negativo, porque así pudo conocerlos mejor y quedaron en paz" (Es una aproximación a lo que soñé)

Entonces en el sueño recuerdo que se referían a un hombre alto y con cabello cano, como de cuarenta y algo años... y despierto.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La emoción de ser aleluyo

(Música> Vicio caro- DLD)



Hace unos días, mientras esperaba a que regresara la luz en el trabajo, me puse a leer por pura ociosidad uno de esos panfletos de aleluyos llamado ‘¡Despertad!’, que son como pequeñas revistitas dentro de las cuales se desarrollan diversos temas. El tema central de esta publicación se centraba en si es o no compatible con la biblia la afición por los videojuegos.

En el artículo en cuestión se desarrollaba el tema apoyándose en argumentos bien conocidos que han sido utilizados por grupos derechistas, como esa absurda organización llamada ‘Pro Vida’, que es dirigida por aquél peculiar sujeto, Serrano Limón. En el tema se argumentaba que debe uno plantearse si el tema del videojuego ‘fomenta ideologías inadecuadas’ o si ‘contiene algún nivel de violencia’ o si ‘nos dificulta el camino para huir de la fornicación’… y entonces yo me reí mucho. Inmediatamente pensé en Ned Flanders prohibiendo a sus hijos jugar Mario Bros porque Mario se parece a José Stalin, porque consume hongos y violenta tortugas, además de que el objetivo de su aventura es rescatar a la Princesa Peach .Y uno puede imaginarse que habiéndose enfrentado al Rey Koopa y atravesado tantos mundos de peligros, lo menos que merecería Mario es un besito…

Me imaginé en la situación de un muchachito aleluyo jugando a escondidas un videojuego ‘prohibido’…

Si hay algo que debo envidiarle a los aleluyos es aquella constante sensación de estar quebrantando las reglas, de estar haciendo o viendo cosas prohibidas. Aquello que sentía yo cuando tenía 11 ó 12 años y miraba películas porno a escondidas: la agitación, el corazón desbocado y un calor ignífero en la boca del estómago... de seguro un chico aleluyo experimenta esas sensaciones tan emocionantes por hacer, ver y sentir muchas de las cosas ricas, divertidas y gratificantes que son aceptadas como cotidianas e inofensivas para la mayoría de las personas no-aleluyas.

Ciertas cosas resultan más gratificantes cuando tienes la sensación de que son prohibidas. Por eso mismo he pensado que un aleluyo podría disfrutar Resident Evil 5 a un nivel diferente al que yo lo disfruto.

Oh, por cierto, estoy jugando Residente Ívol 5 al fin. Es ívol, es brutal y me ha ocasionado pesadillas. Contiene esos mugrosos ‘zombis’ con cierto nivel de inteligencia que tanto me perturban, mucha masacréishon, además de una sensual compañera de armas llamada Sheva Alomar que incita al pecado con su escote y sus aventureras curvas.

Juéguelo, de verdad. Sobretodo si es usted aleluyo/a.

lunes, 29 de junio de 2009

Guía para sobrevivir a los zombis -Por Argenis Valéntida, el del linaje de los lobos.

(Música> Caballeros de Cydonia- Musa)


Algunas consideraciones a tomar si su ciudad es tomada por los no-muertos.

1.- Es muy conveniente equiparse con armas de fuego, más no es recomendable ser dependiente de ellas. Lo ideal es volverse diestro en el uso de la espada. Si se terminan las balas y no hay armerías o silos de armas cerca, es una gran ventaja tener un machete, hacha o espada y ser diestro en su uso. Además, es bueno siempre tener una larga y una corta. En lo personal opto por la combinación de katana y wakizashi. La katana siendo más larga, es ideal para combate en exteriores y su contraparte, la wakizashi, siendo más corta, es muy conveniente para combate en lugares cerrados. Además, la parte interna de este tipo de sables, al ser curvos y sin filo, proporcionan una buena defensa.

2.- No salga usted de noche. Aún cuando un zombi tiene igual o menor capacidad visual que nosotros, el riesgo de salir en la noche es que los zombis pueden estar tumbados en cualquier rincón y uno puede no percatarse de su presencia.

3.- Equípese con una radio con frecuencia am y un radio comunicador. Si hay algún grupo de sobrevivientes en las cercanías, es casi seguro que se comunicarán por alguno de los dos medios.

4.- Manténgase en movimiento. Se sabe que algunos tipos de zombi pueden, por medios desconocidos, saber dónde hay humanos vivos y caminar media ciudad hasta donde están. La peor situación es atrincherarse en algún edificio y permanecer ahí hasta estar rodeado de interminables hordas de zombis.

5.- Si va usted a salir a las calles, es conveniente ponerse googles y una mascarilla. Está comprobado que la mayoría de los zombis pueden infectarnos si alguno de sus fluidos ingresa en nuestro organismo.

6.- Es ideal traer siempre consigo varias bolsas llenas de canicas u objetos similares. Algunos tipos de zombis pueden correr y las canicas en el piso son una buena forma de cubrir nuestra huida.

7.-Si ve usted una base militar, acérquese sólo después de ponerse en contacto con quien esté a cargo de ella (si es que hay alguien vivo) Es muy probable que los campos circundantes estén minados. Además, en tiempos de zombis uno no puede siempre fiarse de un grupo de personas armadas.

8.- El vehículo ideal es una motocicleta. Considerando que durante el caos inicial de la epidemia hubo muchos accidentes, es probable que haya muchas calles y túneles bloqueados por escombros. Sería terrorífico entrar a un túnel siendo perseguido por zombis corredores y percatarse de que nuestro auto no puede ir más lejos por los restos de accidentes viales.

9.- La mejor opción es alejarse de las ciudades. Allí donde antes hubieran grandes aglomeraciones de personas, ahora habrán grandes aglomeraciones de zombis. Por eso lo más recomendable es irse a los despoblados, aprender a cazar y establecer una base segura, con barricadas y un entramado de túneles subterráneos bien apuntalados conectados a distintos puntos en el exterior, como vía de escape de emergencia.

10.- Es ideal llevar consigo un par de perros fieles y entrenados. Los animales son buenos presintiendo el peligro y los perros siempre están alerta. Usted definitivamente quiere, bajo estas circunstancias, alguien que esté alerta mientras usted duerme, por si una horda errante de zombis se acerca a su base o al lugar donde usted esté oculto.

11.- Allí donde vea una farmacia, tome todo lo que sea razonable llevar. En especial vitaminas. Bajo las circunstancias, es probable que el poco alimento comestible que encuentre en la ciudad sean golosinas, y su cuerpo echará en falta muy pronto la buena nutrición.

12.- En su base o refugio, disponga un montón de cubos en las azoteas para recolectar agua de lluvia. También puede usted cavar hoyos en la tierra, poniendo botes o latas en el fondo y encima de ellos, bolsas plásticas con un pequeño agujero en el centro, para recolectar humedad.

13.- Son tiempos de desesperación, sí, pero recuerde usted que la mayoría de desenlaces trágicos en tiempos de zombis se deben al pánico de masas y la mala planeación. Guarde usted la calma y razone: el raciocinio, la astucia, la planeación son nuestras mejores armas frente a los no-muertos. Considere usted que ellos sólo están animados por el instinto de matar y/o comer; usted en cambio, puede planificar, usar la poca tecnología que encuentre y fabricar trampas.



Hable de estas medidas de seguridad en su comunidad y manténgase alerta. Juntos recuperaremos nuestro mundo.

Buenas noches y buena suerte…

viernes, 12 de junio de 2009

Bully

(Música> Concierto de Brandenburgo N° 2 en Fa mayor- Juan Sebastián Bach)

En mis años de primaria fui un niño relativamente querido por mis demás compañeros. Era yo el típico niño gordito simpático y bonachón, todos me llamaban ‘Oso’ y por mi parte yo trataba de no tomarme nada en serio.

Entrada la secundaria, los instintos territoriales y de jerarquización empiezan a gestarse en los pre-pubescentes y en muchos despierta la necesidad de sobresalir sometiendo a los más débiles mediante burlas, asignación de apodos humillantes y leves agresiones físicas (justo como un animal que suelta un pequeño mordisco o gruñe a sus semejantes sólo para dejar en claro quién manda) Aunque en la primaria había estado relativamente tranquilo, en realidad tenía mucha tensión y frustración acumuladas (no por ser el típico niño gordito y ser simpático a los demás, sino porque en mí despertó desde muy pequeño la necesidad de atención por parte de las niñas… cosa que no obtuve hasta mucho tiempo después) Fue por eso que ya en la secundaria tenía yo sentadas las bases de lo que se denomina ‘un niño huraño y poco sociable’.

En mi primer día de secundaria experimenté este proceso de jerarquización que antes mencioné: Al terminar la clase de deportes y ponerme mi uniforme normal otra vez, olvidé subirme el zipper del pantalón. Aunado a esto, yo ya tenía desde entonces (desilusionado de las niñas) el mal hábito de no peinarme nunca, de tal modo que un compañerito quiso hacerse notar de inmediato siendo el primero en apodar a otro niño, y me vino a apodar ‘borracho’.

Durante un par de días tuve que soportarlo parándose frente a mi banca a preguntarme cómo estuvo la parranda anoche, que si me había vomitado u orinado y cosas por el estilo. Yo permanecía en silencio y evitaba su mirada, mientras mi irritación y deseos de venganza clamaban por su sangre. Ya en el tercer día, se paró frente a mi banca como los días anteriores. Dijo ‘Buenas, borracho’ y lo siguiente que recuerdo es que su cara estaba incrustada en mi pupitre, mis dedos crispados estaban trenzados a su cabello y el tipo sollozaba mientras su nariz sangraba profusamente. Esto debió impresionar bastante a los compañeritos de mi salón, porque nadie de mi clase volvió a meterse conmigo. No así los machos alpha de las demás clases, que al enterarse de lo sucedido, comenzaron una lucha de poder. A mí todo aquello de las jerarquías me importaba un pepino y de hecho no fui muy consciente de que era una lucha de poder hasta que años después lo analicé detenidamente. En fin, el caso es que todo el año escolar me la viví defendiéndome de los cabecillas de otras clases, la mayoría de las veces con poco éxito. Todo esto desembocó en mi expulsión de la escuela.

Hoy por la mañana miraba en las noticias un reportaje sobre el llamado bullyng y quedé muy impresionado con lo que se contaba ahí. Aunque no me enteré de nada nuevo, porque debido a mi carácter retraído y callado siempre fui blanco de ataques. Aunque luego de que entrara en una nueva secundaria, me esforcé por mantener perfil bajo y soportar estoicamente los ataques de los abusivos, al entrar a la preparatoria el episodio de mi primer día de secundaria se repitió de manera idéntica: unos sujetos sentados al fondo del salón empezaron a tirarme bolitas de papel y a gritarme apodos. Nuevamente, y con más ira y resentimiento acumulados, me levanté de mi lugar y les repartí puñetazos y patadas a los tres. Y nadie se volvió a meter conmigo (al menos no en el contexto del bullyng) sobre todo por el inestimable poder de los chismes (con el tiempo, y sin ser en realidad un buen peleador ni haber tenido muchas peleas, se rumoraba que había repartido leña a cinco pandilleros, que había roto el brazo de Fulano y muchas leyendas por el estilo)

Todo esto refuerza un poco más mi idea de que, esencialmente, seguimos siendo tan animales como cuando hace millones de años comíamos carne cruda y vivíamos en cuevas. Los rituales sociales de convivencia, sobrevivencia y apareamiento son casi iguales. Sólo hay algo que nos hace un tanto diferentes de los demás animales (en esta onda de los instintos): el placer por la venganza; es decir, los animales hacen ataques punitivos, pero los humanos son los únicos que toman venganza con premeditación y además obtienen placer de ello…

Ahora que lo pienso, los dos episodios de venganzas que tomé, no tuvieron premeditación y más que producirme placer, me hicieron sentir confundido y sorprendido…

Pero ellos supieron que yo soy el Señor cuando desaté mi venganza contra ellos.

jueves, 11 de junio de 2009

Haga el test, plis.

http://www.facebook.com/profile.php?id=587963797&ref=profile

Ahí búsquele. Hice un test en mi facebook para saber cuánto me conoce la gente. Necesito promocionarlo, porque casi nadie me da bola en el face =(

Nota: Las preguntas parecen chuscas y absurdas, pero van en serio. Hablan mucho de cómo pienso.

Espero sus respuestas, de verdad

sábado, 6 de junio de 2009

Círculos oníricos.

(Música> Milagro- Nenas Medievales)



Tengo un blog de sueños. Ahora publicaré algo aquí que habría publicado en aquél blog. Mis oniromantas ya no lo revisan, snif.

[Sueños de la noche del viernes 5 de Junio al sábado 6 de Junio, 2009]


Estoy en mi vecindario (O por lo menos parece serlo) y está todo lleno de zombis. Junto a mí hay gente que conozco, pero cuando desperté ya no recordaba quiénes estaban. Saqué mi katana y empecé a tratar de ‘matar’ a los zombis que hay a mi alrededor, pero la espada no tiene filo y no es mucho lo que les puedo hacer, peor aún cuando el número de zombis empieza a aumentar. Termino por salir corriendo como puedo y ahora estoy en las afueras de la ciudad, donde hay cerros y árboles. Estoy junto con otro pequeño grupo de sobrevivientes y cuando pensaba que estaba a salvo, vienen más zombis por todas partes. Luego no recuerdo muy bien qué pasó…

Lo siguiente que recuerdo es que regreso a casa y está mi hermana por ahí toda espantada. Le digo “Laura, ahora sólo quedamos tú y yo. Tengo qué hacer algo, así que quédate allá arriba y no salgas hasta que yo regrese”. Parecía ser mi casa, pero envío a mi hermana a una parte de mi casa que no existe, que es como un cuartito muy pequeño y estrecho en la parte de arriba y ahí la dejo. Yo salgo a tratar de matar más zombis, pero luego no recuerdo qué es lo que buscaba. Después regreso a casa y hay gente infectada y en proceso de convertirse en zombi por todas partes. Sentado en la mesa de mi casa está alguien que se parecía a uno de los ingenieros de la planta, y estaba como estupidizado, pálido y tenía todas las señas de que se convertiría en zombi. Veo a mi hermana que baja las escaleras y aún cuando me siento raro al hacer eso frente a mi hermana, le doy una estocada en la cabeza al zombi (A lo largo del sueño aprendí que si mi espada no tenía filo, todo lo que podía hacer era clavarla en las caras de cualquier zombi que se me pusiera enfrente) Mi hermana se asusta y sube corriendo las escaleras, en tanto el tipo que se estaba convirtiendo en zombi no profiere ningún quejido.

Como todo sueño de zombis, este me produjo palpitaciones y me hizo medio despertar en la madrugada. Mientras traté de seguir durmiendo, quizá estaba ya un tanto consciente de que soñaba y empecé a pensar en soluciones. La verdad no sé qué tan consciente fue esto o qué tanto fue parte del sueño, pero luego de un rato, estando todo lleno de zombis y yo sin un arma realmente útil, empiezo a usar una especie de ‘poder’. Eran como pulsos electromagnéticos que salían de mí mismo, como color morado y afectaban sólo a los zombis. Al parecer mataban a los zombis, curaban a las personas que estaban en proceso de convertirse en zombis y no dañaban a la gente normal. Después de eso estaba yo en un edificio raro lleno de mucha gente que llevaba familiares infectados en proceso de convertirse y muchos de ellos ya eran zombis. Luego de un rato, empecé a tener noción de que había otras personas con ‘poderes’, pero eran sólo otras dos. Una de ellas tenía como poder una capacidad sobrenatural de liderazgo y la otra no recuerdo qué hacía. La mayoría de la gente se quería ir conmigo, pero yo pensaba que deberíamos repartirnos los sobrevivientes entre los tres para que todo saliera mejor. El tipo (O tipa, creo que era tipa…) que tenía la capacidad de liderazgo, en realidad parecía ser una persona muy tímida e insegura, pero yo sabía que realmente mostraría su ‘poder’ si se viera en la situación de hacer uso de él…


Segundo sueño:

Estoy en mi casa, recostado en la habitación de mi mamá, pero no hay nadie en casa más que… la güera y yo. Estamos recostados lado a lado y estamos con ánimo perezoso. Yo me abrazo muy fuerte y me doy cuenta que tengo una erección… pero en el momento parece que no es del todo incorrecto (aunque yo actúo con cautela) y ella parece no percatarse de eso o no darle importancia. De pronto me entran ganas de besarla y de tocarle la entrepierna (ella llevaba sólo unas bragas blancas de algodón y una camisetita blanca) y aunque tengo el impulso de hacerlo así nomás, me entra la inquietud y le pregunto “puedo tocarte?” Ella tarda un par de segundos en responder y dice “sí, está bien…” pero lo dice en tono condescendiente, no como si ella lo deseara en verdad. Yo me siento un poco raro con la situación porque en seguía me da la sensación de que no debería hacerlo, pero pienso “bueno, tengo muchas ganas de hacerlo… y ella me dio permiso, así que aprovecharé” . Y justo cuando lo voy a hacer, suena mi puto celular. Era un amigo al que no veo hace tiempo. Me llamó con la única intención e preguntarme cuándo nos vemos. Yo quiero cortar rápido la llamada, pero de pronto me sale con que me invitaría al concierto de Metallica. Entonces pienso “Bueno, charlaré un par de minutos sólo para asegurar eso… y luego sigo con lo mío”. Pero lo raro es que luego parecía que la güera no estaba ya a mi lado, y ya no estaba yo en mi casa, sino en un sitio que no reconozco. Seguía hablando por teléfono con el tipo y de pronto tenía la sensación de que la güera me escuchaba todo lo que decía… quizá estaba a mi lado y no lo noté, o sólo su ‘presencia’ estaba ahí, o ella de algún modo estaba también al teléfono, como si fuera una teleconferencia y escuchara todo lo que hablaba con mi amigo. De pronto le digo a mi amigo “bueno, tú, ya quita esa música punk para niñas que tienes puesta” (Estaba el escuchando punk rosita) Y la güera se empezó a reír. Y conforme pasaba el sueño, me iba quedando más con la noción de que la güera estaba al teléfono…

Luego, cómo no, desperté ¬¬

domingo, 23 de noviembre de 2008

Este blog comienza desde aquí

Considero que no tengo realmente mucho qué decir, pero por alguna razón decidí abrirme esto. Bien, pienso que no tengo nada qué decir pero ahora ya estoy diciendo algo. Incluso si dejara de escribir justo aquí ----> ( ) ya habría dicho algo, y hubiera justificado espacio para hacer una publicación y que alguien pierda su valioso tiempo leyendo este sinsentido. Habiendo sorteado el osbtáculo del 'no tengo nada qué decir', concluyo esta entrada.

En realidad tenía algo más qué decir, pero ahora ya no tengo tiempo para decirlo. Quizá luego tenga tiempo para hacerlo, pero para ese entonces seguro ya me habré olvidado de lo que quería decir. Sin embargo, es probable que para ese entonces tenga algo más qué decir y entonces lo diga. O por lo menos hable acerca de lo que he comido y hecho a lo largo de un día normal. Aunque sea bien poco interesante.

Ya hablé más y me percato que pude ocupar ese tiempo para decir lo que tenía qué decir... pero siendo sincero, ya se me olvidó.