(Música> Caballeros de Cydonia- Musa)
Algunas consideraciones a tomar si su ciudad es tomada por los no-muertos.
1.- Es muy conveniente equiparse con armas de fuego, más no es recomendable ser dependiente de ellas. Lo ideal es volverse diestro en el uso de la espada. Si se terminan las balas y no hay armerías o silos de armas cerca, es una gran ventaja tener un machete, hacha o espada y ser diestro en su uso. Además, es bueno siempre tener una larga y una corta. En lo personal opto por la combinación de katana y wakizashi. La katana siendo más larga, es ideal para combate en exteriores y su contraparte, la wakizashi, siendo más corta, es muy conveniente para combate en lugares cerrados. Además, la parte interna de este tipo de sables, al ser curvos y sin filo, proporcionan una buena defensa.
2.- No salga usted de noche. Aún cuando un zombi tiene igual o menor capacidad visual que nosotros, el riesgo de salir en la noche es que los zombis pueden estar tumbados en cualquier rincón y uno puede no percatarse de su presencia.
3.- Equípese con una radio con frecuencia am y un radio comunicador. Si hay algún grupo de sobrevivientes en las cercanías, es casi seguro que se comunicarán por alguno de los dos medios.
4.- Manténgase en movimiento. Se sabe que algunos tipos de zombi pueden, por medios desconocidos, saber dónde hay humanos vivos y caminar media ciudad hasta donde están. La peor situación es atrincherarse en algún edificio y permanecer ahí hasta estar rodeado de interminables hordas de zombis.
5.- Si va usted a salir a las calles, es conveniente ponerse googles y una mascarilla. Está comprobado que la mayoría de los zombis pueden infectarnos si alguno de sus fluidos ingresa en nuestro organismo.
6.- Es ideal traer siempre consigo varias bolsas llenas de canicas u objetos similares. Algunos tipos de zombis pueden correr y las canicas en el piso son una buena forma de cubrir nuestra huida.
7.-Si ve usted una base militar, acérquese sólo después de ponerse en contacto con quien esté a cargo de ella (si es que hay alguien vivo) Es muy probable que los campos circundantes estén minados. Además, en tiempos de zombis uno no puede siempre fiarse de un grupo de personas armadas.
8.- El vehículo ideal es una motocicleta. Considerando que durante el caos inicial de la epidemia hubo muchos accidentes, es probable que haya muchas calles y túneles bloqueados por escombros. Sería terrorífico entrar a un túnel siendo perseguido por zombis corredores y percatarse de que nuestro auto no puede ir más lejos por los restos de accidentes viales.
9.- La mejor opción es alejarse de las ciudades. Allí donde antes hubieran grandes aglomeraciones de personas, ahora habrán grandes aglomeraciones de zombis. Por eso lo más recomendable es irse a los despoblados, aprender a cazar y establecer una base segura, con barricadas y un entramado de túneles subterráneos bien apuntalados conectados a distintos puntos en el exterior, como vía de escape de emergencia.
10.- Es ideal llevar consigo un par de perros fieles y entrenados. Los animales son buenos presintiendo el peligro y los perros siempre están alerta. Usted definitivamente quiere, bajo estas circunstancias, alguien que esté alerta mientras usted duerme, por si una horda errante de zombis se acerca a su base o al lugar donde usted esté oculto.
11.- Allí donde vea una farmacia, tome todo lo que sea razonable llevar. En especial vitaminas. Bajo las circunstancias, es probable que el poco alimento comestible que encuentre en la ciudad sean golosinas, y su cuerpo echará en falta muy pronto la buena nutrición.
12.- En su base o refugio, disponga un montón de cubos en las azoteas para recolectar agua de lluvia. También puede usted cavar hoyos en la tierra, poniendo botes o latas en el fondo y encima de ellos, bolsas plásticas con un pequeño agujero en el centro, para recolectar humedad.
13.- Son tiempos de desesperación, sí, pero recuerde usted que la mayoría de desenlaces trágicos en tiempos de zombis se deben al pánico de masas y la mala planeación. Guarde usted la calma y razone: el raciocinio, la astucia, la planeación son nuestras mejores armas frente a los no-muertos. Considere usted que ellos sólo están animados por el instinto de matar y/o comer; usted en cambio, puede planificar, usar la poca tecnología que encuentre y fabricar trampas.
Hable de estas medidas de seguridad en su comunidad y manténgase alerta. Juntos recuperaremos nuestro mundo.
Buenas noches y buena suerte…
lunes, 29 de junio de 2009
jueves, 25 de junio de 2009
Girl power
(Música> Disfruta el silencio- Moda Pasajera)
Vi un documental acerca de cómo los bonobos y los chimpancés tomaron dos rutas evolutivas distintas siendo especies tan parecidas (Para que los distingan: la diferencia más evidente a simple vista entre uno y otro es que los chimpancés tienen la cara y manos rosadas y los bonobos tienen la cara y manos negras) Se supone que eran la misma especie pero en zonas diferentes de África. Convivían además con otros mamíferos que se alimentaban de las hierbas que habían en el suelo, pero en la parte donde habitaban los que serían los bonobos hubo una sequía, por lo cual las demás especies de herbívoros emigraron a otras zonas dejando solos a los futuros bonobos; en tanto que los chimpancés continuaron compartiendo espacio junto con otro herbívoros, por lo cual se volvieron completamente dependientes de los frutos que crecían de los árboles. Al estar más concentrados en la búsqueda de alimento, las hembras no tenían ocasión de socializar entre sí, y se ocupaban de encontrar su propio alimento y de criar a sus bebés ellas solas; los machos se volvieron más agresivos, con tendencias a matar a las crías que no les pertenecen y violar y maltratar a las hembras.
Entretanto, los bonobos, al no necesitar tanto tiempo para buscar frutos en los árboles, tenían más oportunidad de relacionarse entre sí. Las hembras tuvieron oportunidad de organizarse y formar alianzas principalmente mediante el sexo. Y es así como la ‘sociedad’ de los bonobos se volvió sumamente sexuada y pacífica.
Hay quien ha teorizado que lo mismo podría aplicarse a nuestra sociedad; es decir: que seríamos una sociedad más pacífica y mucho más sexuada si las mujeres estuvieran al mando.
Las chicas tienen mi voto, de todas formas.
Vi un documental acerca de cómo los bonobos y los chimpancés tomaron dos rutas evolutivas distintas siendo especies tan parecidas (Para que los distingan: la diferencia más evidente a simple vista entre uno y otro es que los chimpancés tienen la cara y manos rosadas y los bonobos tienen la cara y manos negras) Se supone que eran la misma especie pero en zonas diferentes de África. Convivían además con otros mamíferos que se alimentaban de las hierbas que habían en el suelo, pero en la parte donde habitaban los que serían los bonobos hubo una sequía, por lo cual las demás especies de herbívoros emigraron a otras zonas dejando solos a los futuros bonobos; en tanto que los chimpancés continuaron compartiendo espacio junto con otro herbívoros, por lo cual se volvieron completamente dependientes de los frutos que crecían de los árboles. Al estar más concentrados en la búsqueda de alimento, las hembras no tenían ocasión de socializar entre sí, y se ocupaban de encontrar su propio alimento y de criar a sus bebés ellas solas; los machos se volvieron más agresivos, con tendencias a matar a las crías que no les pertenecen y violar y maltratar a las hembras.
Entretanto, los bonobos, al no necesitar tanto tiempo para buscar frutos en los árboles, tenían más oportunidad de relacionarse entre sí. Las hembras tuvieron oportunidad de organizarse y formar alianzas principalmente mediante el sexo. Y es así como la ‘sociedad’ de los bonobos se volvió sumamente sexuada y pacífica.
Hay quien ha teorizado que lo mismo podría aplicarse a nuestra sociedad; es decir: que seríamos una sociedad más pacífica y mucho más sexuada si las mujeres estuvieran al mando.
Las chicas tienen mi voto, de todas formas.
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viernes, 19 de junio de 2009
Fotos de la Feria de las Culturas amigas de la Cd. de México
En el stand de Colombia había varias reproducciones de las obras de Botero. E sudkorea te eseñaban a escribir en koreano y en Turquía me bebí una extraña bebida blanca y lechosa llamada Ayran. Sabía algo salada, pero estaba helada y me sentó bie para el calor ^^




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Este Rino está lleno con manos de colores y dedicatorias. Cuando pasé ya estaba lleno y no pude poner ná. Las fotos de abajo son La Avenida REforma, donde pasó todo esto, y el mal llamado 'ángel' de la Independencia. En realidad es la diosa alada de la victoria, Niké
en el stand de Perú encontré muchas artesanías, ropa, pero no tenían comida ¬¬ Me ví tetado a comprarme la camiseta de su equipo de fútbol. Es roja con blanco, bonita. A mí en realidad no me gusta el soccer, así que con que estuviera linda ya :p Pero no me alcanzó la plata =/
E Japón me comí el yakisoba, que es esta fotito de aquí abajo, y luego un almuerzo de arroz frito, una bolita de pulpo y unas empanaditas de no sé qué... y una soda de melón :p
En el stand de EU Había una imagen de Obama para retratarse con él :p Y cerca de ahí, un muchacho gaitero
La gente, haciendo gala de su estúpido prejuicio, al pasar por el stand del Salvador decían (Esos son los que nos trataron mal allá en el Salvador' Haciendo alusión a un partido de fútbol en donde la afición salvadoreña usó tapabocas y nos llamó enfermos. Obviamete, no toda la gente de El SAlvador fue representada con eso.
Estas estatuas estaban en Egipto :p
La diabla me coqueteó, lo juro :s Le pedí foto, posó, le dí las gracias y me dijo en tono meloso 'gracias a tiiii... ' y me golpeò en el trasero con su cola : Iba a pedir una fogto con ella, pero cuando reaccioné, ya no estaba T__T Los de abajo son El Santo, un Pachuco y un minotauro =D

En China me hicieron mi nombre en chino :p Aunque Pusieron varios ideogramas, y supuestamente un solo ideograma puede expresar incluso frases cortas. Entoces no sé lo que en verdad diga, jaja
El Stand de Chile fue bien original. Eran estos contenedores. En uno habían lecturas de poesía y cosas sobre Pablo Neruda, y en el otro proyectaron películas. Cuando entré estaban dando un documental sobre el régimen de Pinochet, pero luego ibana proyectar 31 Minutos: la película xD Aunque no la pude ver. Ahí probé mi primer empaná y no me alcacé a comprar mi vinito =( Auque eran baratos) Lo malo es que los condenados no llevaron souvenirs como llvaeros, banderitas o camisetas =(
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lunes, 15 de junio de 2009
El término "superstición" como eufemismo del Transtorno Obsesivo Compulsivo
(Música> Perdedor- Beck)
Un listado de mis manías y/o supersticiones:
-Hago algunas cosas en bloques de tres
-Al apagar la tv siempre procuro que quede en el canal 5, 7, 9 ó 13
-Cuando veo un colibrí pienso “hola, señor colibrí” y si me place pido un deseo
-Distribuyo las cosas que llevo encima de la siguiente forma: Bolsillo derecho, llaves y monedas; bolsillo izquierdo, celular; bolsillo trasero derecho, billetera o billetes de mayor denominación; bolsillo trasero izquierdo, billetes de baja denominación y monedas que vaya a utilizar inmediatamente (para el micro, por ejemplo) y boletos de metro
-Evito el número 4
-Sumo los números de los boletitos del autobús. Si al sumar todo me sale un número de dos cifras, sumo ambas cifras, excepto si la suma da por resultado 10, 13 ó 23. Conservo el boleto, haciéndolo un rollito apretado; en caso contrario, sumo al final ambas cifras y conservo el boleto sólo si la suma da por resultado 5, 7 ó 9 y enrollo el boletito de la misma forma
-Mis katanas están sobre su base encima del viejo estéreo-despertador. Lo hago porque está cerca de la cama y antes de la puerta de entrada. Así puedo tomarlas rápidamente si alguien intenta entrar a la casa por la azotea
-Cuando escucho ruidos raros en la azotea o escucho movimientos en la casa durante la madrugada, tomo dos katanas y me echo una manta oscura encima y camino sigilosamente por toda la casa cerciorándome de que no haya ningún intruso
-Cuando considero la remota posibilidad de que ande un fantasma por ahí, digo en voz baja “No eres bienvenido aquí si no tienes buenas intenciones”. Aunque por lo general sé que no hay fantasmas
-No miro a los ojos a cualquier persona
-No me permito el lujo de tener fantasías sexuales muy a menudo con ciertas personas, por temor a que se alejen
-Cuando me siento a ver la tv en mi cuarto pongo una almohada en mi regazo y apoyo los codos ahí
-Solía poner en no admisión a todos mis contactos de Messenger y sólo les quitaba el bloqueo cuando se conectaban. Tenía la sensación de que haciendo eso, se conectaban más a menudo. Aún lo hago a veces, pero se me olvida. Lo que ahora hago es entrar como No conectado
-Cuando juego en Warcraft con la civilización humana, procuro no poner de aliados a los muertos vivientes y viceversa
-Cuando veo zombis matando gente en películas o caricaturas, me repito a mí mismo muchas veces (es una de ésas cosas que hago en múltiplos de tres) “no quiero que eso pase jamás”
-Tengo problemas con la idea de reventar globos. Además, no me gusta ver cómo un globo de gas se va desinflando poco a poco con el paso de los días. El problema es mi renuencia a reventarlo, pero tampoco me gusta la idea de tirarlo a la basura ni dejarlo volar. Por eso, por lo general, evito los globos, me dan muchos problemas
-Cuando veo payasos en la calle, procuro voltear a otro lado hasta sacarlos de mi campo visual. Si puedo, me voy por otro lado o camino a la acera de enfrente. Además, cuando alguno se sube al micro donde voy (generalmente se suben a dar mini shows) procuro no mirarlo ni moverme mucho. Generalmente finjo estar dormido
-Detesto la idea de comprar, dar o recibir ramos de rosas o flores naturales. El verlas marchitarse poco a poco me produce muchos problemas. Generalmente, cuando hay ramos de flores en casa procuro no verlos demasiado o evito pasar o mirar por donde sé que están
-No me puedo ir tranquilo si alguien no me responde una despedida o si en casa no me responden el “hasta mañana” o “buenas noches”
-Cuando pienso que alguien puede estar leyendo mi mente, empiezo a tener dos líneas de pensamiento simultáneas inconexas entre sí u opuestas entre sí. Por ejemplo, si estoy redactando mi contraseña de Messenger, pienso en la contraseña real mientras la escribo y a la vez pienso en otra que es falsa. A veces pienso dos cosas erróneas mientras simultáneamente escribo la real, pero es más difícil; de igual modo, si estoy pensando cosas cotidianas y creo que alguien está leyendo mi mente, empiezo a pensar para mí mismo planes y cosas que no planeo hacer, para engañar a quien supuestamente esté leyendo mi mente. Aunque siempre sé que es bien poco probable que alguien me esté leyendo la mente
-Procuro ir de negro los viernes y martes 13
-Cuando voy a hacer algo muy difìcil o potencialmente peligroso, lo llamo "Operación Mad Jackal"
Hay muchas más, pero no quisiera que empiecen a decir que estoy loco.
O quizá sea demasiado tarde para eso…
Un listado de mis manías y/o supersticiones:
-Hago algunas cosas en bloques de tres
-Al apagar la tv siempre procuro que quede en el canal 5, 7, 9 ó 13
-Cuando veo un colibrí pienso “hola, señor colibrí” y si me place pido un deseo
-Distribuyo las cosas que llevo encima de la siguiente forma: Bolsillo derecho, llaves y monedas; bolsillo izquierdo, celular; bolsillo trasero derecho, billetera o billetes de mayor denominación; bolsillo trasero izquierdo, billetes de baja denominación y monedas que vaya a utilizar inmediatamente (para el micro, por ejemplo) y boletos de metro
-Evito el número 4
-Sumo los números de los boletitos del autobús. Si al sumar todo me sale un número de dos cifras, sumo ambas cifras, excepto si la suma da por resultado 10, 13 ó 23. Conservo el boleto, haciéndolo un rollito apretado; en caso contrario, sumo al final ambas cifras y conservo el boleto sólo si la suma da por resultado 5, 7 ó 9 y enrollo el boletito de la misma forma
-Mis katanas están sobre su base encima del viejo estéreo-despertador. Lo hago porque está cerca de la cama y antes de la puerta de entrada. Así puedo tomarlas rápidamente si alguien intenta entrar a la casa por la azotea
-Cuando escucho ruidos raros en la azotea o escucho movimientos en la casa durante la madrugada, tomo dos katanas y me echo una manta oscura encima y camino sigilosamente por toda la casa cerciorándome de que no haya ningún intruso
-Cuando considero la remota posibilidad de que ande un fantasma por ahí, digo en voz baja “No eres bienvenido aquí si no tienes buenas intenciones”. Aunque por lo general sé que no hay fantasmas
-No miro a los ojos a cualquier persona
-No me permito el lujo de tener fantasías sexuales muy a menudo con ciertas personas, por temor a que se alejen
-Cuando me siento a ver la tv en mi cuarto pongo una almohada en mi regazo y apoyo los codos ahí
-Solía poner en no admisión a todos mis contactos de Messenger y sólo les quitaba el bloqueo cuando se conectaban. Tenía la sensación de que haciendo eso, se conectaban más a menudo. Aún lo hago a veces, pero se me olvida. Lo que ahora hago es entrar como No conectado
-Cuando juego en Warcraft con la civilización humana, procuro no poner de aliados a los muertos vivientes y viceversa
-Cuando veo zombis matando gente en películas o caricaturas, me repito a mí mismo muchas veces (es una de ésas cosas que hago en múltiplos de tres) “no quiero que eso pase jamás”
-Tengo problemas con la idea de reventar globos. Además, no me gusta ver cómo un globo de gas se va desinflando poco a poco con el paso de los días. El problema es mi renuencia a reventarlo, pero tampoco me gusta la idea de tirarlo a la basura ni dejarlo volar. Por eso, por lo general, evito los globos, me dan muchos problemas
-Cuando veo payasos en la calle, procuro voltear a otro lado hasta sacarlos de mi campo visual. Si puedo, me voy por otro lado o camino a la acera de enfrente. Además, cuando alguno se sube al micro donde voy (generalmente se suben a dar mini shows) procuro no mirarlo ni moverme mucho. Generalmente finjo estar dormido
-Detesto la idea de comprar, dar o recibir ramos de rosas o flores naturales. El verlas marchitarse poco a poco me produce muchos problemas. Generalmente, cuando hay ramos de flores en casa procuro no verlos demasiado o evito pasar o mirar por donde sé que están
-No me puedo ir tranquilo si alguien no me responde una despedida o si en casa no me responden el “hasta mañana” o “buenas noches”
-Cuando pienso que alguien puede estar leyendo mi mente, empiezo a tener dos líneas de pensamiento simultáneas inconexas entre sí u opuestas entre sí. Por ejemplo, si estoy redactando mi contraseña de Messenger, pienso en la contraseña real mientras la escribo y a la vez pienso en otra que es falsa. A veces pienso dos cosas erróneas mientras simultáneamente escribo la real, pero es más difícil; de igual modo, si estoy pensando cosas cotidianas y creo que alguien está leyendo mi mente, empiezo a pensar para mí mismo planes y cosas que no planeo hacer, para engañar a quien supuestamente esté leyendo mi mente. Aunque siempre sé que es bien poco probable que alguien me esté leyendo la mente
-Procuro ir de negro los viernes y martes 13
-Cuando voy a hacer algo muy difìcil o potencialmente peligroso, lo llamo "Operación Mad Jackal"
Hay muchas más, pero no quisiera que empiecen a decir que estoy loco.
O quizá sea demasiado tarde para eso…
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viernes, 12 de junio de 2009
Bully
(Música> Concierto de Brandenburgo N° 2 en Fa mayor- Juan Sebastián Bach)
En mis años de primaria fui un niño relativamente querido por mis demás compañeros. Era yo el típico niño gordito simpático y bonachón, todos me llamaban ‘Oso’ y por mi parte yo trataba de no tomarme nada en serio.
Entrada la secundaria, los instintos territoriales y de jerarquización empiezan a gestarse en los pre-pubescentes y en muchos despierta la necesidad de sobresalir sometiendo a los más débiles mediante burlas, asignación de apodos humillantes y leves agresiones físicas (justo como un animal que suelta un pequeño mordisco o gruñe a sus semejantes sólo para dejar en claro quién manda) Aunque en la primaria había estado relativamente tranquilo, en realidad tenía mucha tensión y frustración acumuladas (no por ser el típico niño gordito y ser simpático a los demás, sino porque en mí despertó desde muy pequeño la necesidad de atención por parte de las niñas… cosa que no obtuve hasta mucho tiempo después) Fue por eso que ya en la secundaria tenía yo sentadas las bases de lo que se denomina ‘un niño huraño y poco sociable’.
En mi primer día de secundaria experimenté este proceso de jerarquización que antes mencioné: Al terminar la clase de deportes y ponerme mi uniforme normal otra vez, olvidé subirme el zipper del pantalón. Aunado a esto, yo ya tenía desde entonces (desilusionado de las niñas) el mal hábito de no peinarme nunca, de tal modo que un compañerito quiso hacerse notar de inmediato siendo el primero en apodar a otro niño, y me vino a apodar ‘borracho’.
Durante un par de días tuve que soportarlo parándose frente a mi banca a preguntarme cómo estuvo la parranda anoche, que si me había vomitado u orinado y cosas por el estilo. Yo permanecía en silencio y evitaba su mirada, mientras mi irritación y deseos de venganza clamaban por su sangre. Ya en el tercer día, se paró frente a mi banca como los días anteriores. Dijo ‘Buenas, borracho’ y lo siguiente que recuerdo es que su cara estaba incrustada en mi pupitre, mis dedos crispados estaban trenzados a su cabello y el tipo sollozaba mientras su nariz sangraba profusamente. Esto debió impresionar bastante a los compañeritos de mi salón, porque nadie de mi clase volvió a meterse conmigo. No así los machos alpha de las demás clases, que al enterarse de lo sucedido, comenzaron una lucha de poder. A mí todo aquello de las jerarquías me importaba un pepino y de hecho no fui muy consciente de que era una lucha de poder hasta que años después lo analicé detenidamente. En fin, el caso es que todo el año escolar me la viví defendiéndome de los cabecillas de otras clases, la mayoría de las veces con poco éxito. Todo esto desembocó en mi expulsión de la escuela.
Hoy por la mañana miraba en las noticias un reportaje sobre el llamado bullyng y quedé muy impresionado con lo que se contaba ahí. Aunque no me enteré de nada nuevo, porque debido a mi carácter retraído y callado siempre fui blanco de ataques. Aunque luego de que entrara en una nueva secundaria, me esforcé por mantener perfil bajo y soportar estoicamente los ataques de los abusivos, al entrar a la preparatoria el episodio de mi primer día de secundaria se repitió de manera idéntica: unos sujetos sentados al fondo del salón empezaron a tirarme bolitas de papel y a gritarme apodos. Nuevamente, y con más ira y resentimiento acumulados, me levanté de mi lugar y les repartí puñetazos y patadas a los tres. Y nadie se volvió a meter conmigo (al menos no en el contexto del bullyng) sobre todo por el inestimable poder de los chismes (con el tiempo, y sin ser en realidad un buen peleador ni haber tenido muchas peleas, se rumoraba que había repartido leña a cinco pandilleros, que había roto el brazo de Fulano y muchas leyendas por el estilo)
Todo esto refuerza un poco más mi idea de que, esencialmente, seguimos siendo tan animales como cuando hace millones de años comíamos carne cruda y vivíamos en cuevas. Los rituales sociales de convivencia, sobrevivencia y apareamiento son casi iguales. Sólo hay algo que nos hace un tanto diferentes de los demás animales (en esta onda de los instintos): el placer por la venganza; es decir, los animales hacen ataques punitivos, pero los humanos son los únicos que toman venganza con premeditación y además obtienen placer de ello…
Ahora que lo pienso, los dos episodios de venganzas que tomé, no tuvieron premeditación y más que producirme placer, me hicieron sentir confundido y sorprendido…
Pero ellos supieron que yo soy el Señor cuando desaté mi venganza contra ellos.
En mis años de primaria fui un niño relativamente querido por mis demás compañeros. Era yo el típico niño gordito simpático y bonachón, todos me llamaban ‘Oso’ y por mi parte yo trataba de no tomarme nada en serio.
Entrada la secundaria, los instintos territoriales y de jerarquización empiezan a gestarse en los pre-pubescentes y en muchos despierta la necesidad de sobresalir sometiendo a los más débiles mediante burlas, asignación de apodos humillantes y leves agresiones físicas (justo como un animal que suelta un pequeño mordisco o gruñe a sus semejantes sólo para dejar en claro quién manda) Aunque en la primaria había estado relativamente tranquilo, en realidad tenía mucha tensión y frustración acumuladas (no por ser el típico niño gordito y ser simpático a los demás, sino porque en mí despertó desde muy pequeño la necesidad de atención por parte de las niñas… cosa que no obtuve hasta mucho tiempo después) Fue por eso que ya en la secundaria tenía yo sentadas las bases de lo que se denomina ‘un niño huraño y poco sociable’.
En mi primer día de secundaria experimenté este proceso de jerarquización que antes mencioné: Al terminar la clase de deportes y ponerme mi uniforme normal otra vez, olvidé subirme el zipper del pantalón. Aunado a esto, yo ya tenía desde entonces (desilusionado de las niñas) el mal hábito de no peinarme nunca, de tal modo que un compañerito quiso hacerse notar de inmediato siendo el primero en apodar a otro niño, y me vino a apodar ‘borracho’.
Durante un par de días tuve que soportarlo parándose frente a mi banca a preguntarme cómo estuvo la parranda anoche, que si me había vomitado u orinado y cosas por el estilo. Yo permanecía en silencio y evitaba su mirada, mientras mi irritación y deseos de venganza clamaban por su sangre. Ya en el tercer día, se paró frente a mi banca como los días anteriores. Dijo ‘Buenas, borracho’ y lo siguiente que recuerdo es que su cara estaba incrustada en mi pupitre, mis dedos crispados estaban trenzados a su cabello y el tipo sollozaba mientras su nariz sangraba profusamente. Esto debió impresionar bastante a los compañeritos de mi salón, porque nadie de mi clase volvió a meterse conmigo. No así los machos alpha de las demás clases, que al enterarse de lo sucedido, comenzaron una lucha de poder. A mí todo aquello de las jerarquías me importaba un pepino y de hecho no fui muy consciente de que era una lucha de poder hasta que años después lo analicé detenidamente. En fin, el caso es que todo el año escolar me la viví defendiéndome de los cabecillas de otras clases, la mayoría de las veces con poco éxito. Todo esto desembocó en mi expulsión de la escuela.
Hoy por la mañana miraba en las noticias un reportaje sobre el llamado bullyng y quedé muy impresionado con lo que se contaba ahí. Aunque no me enteré de nada nuevo, porque debido a mi carácter retraído y callado siempre fui blanco de ataques. Aunque luego de que entrara en una nueva secundaria, me esforcé por mantener perfil bajo y soportar estoicamente los ataques de los abusivos, al entrar a la preparatoria el episodio de mi primer día de secundaria se repitió de manera idéntica: unos sujetos sentados al fondo del salón empezaron a tirarme bolitas de papel y a gritarme apodos. Nuevamente, y con más ira y resentimiento acumulados, me levanté de mi lugar y les repartí puñetazos y patadas a los tres. Y nadie se volvió a meter conmigo (al menos no en el contexto del bullyng) sobre todo por el inestimable poder de los chismes (con el tiempo, y sin ser en realidad un buen peleador ni haber tenido muchas peleas, se rumoraba que había repartido leña a cinco pandilleros, que había roto el brazo de Fulano y muchas leyendas por el estilo)
Todo esto refuerza un poco más mi idea de que, esencialmente, seguimos siendo tan animales como cuando hace millones de años comíamos carne cruda y vivíamos en cuevas. Los rituales sociales de convivencia, sobrevivencia y apareamiento son casi iguales. Sólo hay algo que nos hace un tanto diferentes de los demás animales (en esta onda de los instintos): el placer por la venganza; es decir, los animales hacen ataques punitivos, pero los humanos son los únicos que toman venganza con premeditación y además obtienen placer de ello…
Ahora que lo pienso, los dos episodios de venganzas que tomé, no tuvieron premeditación y más que producirme placer, me hicieron sentir confundido y sorprendido…
Pero ellos supieron que yo soy el Señor cuando desaté mi venganza contra ellos.
jueves, 11 de junio de 2009
Haga el test, plis.
http://www.facebook.com/profile.php?id=587963797&ref=profile
Ahí búsquele. Hice un test en mi facebook para saber cuánto me conoce la gente. Necesito promocionarlo, porque casi nadie me da bola en el face =(
Nota: Las preguntas parecen chuscas y absurdas, pero van en serio. Hablan mucho de cómo pienso.
Espero sus respuestas, de verdad
Ahí búsquele. Hice un test en mi facebook para saber cuánto me conoce la gente. Necesito promocionarlo, porque casi nadie me da bola en el face =(
Nota: Las preguntas parecen chuscas y absurdas, pero van en serio. Hablan mucho de cómo pienso.
Espero sus respuestas, de verdad
miércoles, 10 de junio de 2009
La danza como ritual de cortejo entre los homínidos superiores.
(Música> Escuela- Nirvana)
Hoy por la tarde alguien del trabajo le estaba enseñando a bailar a una compañera. Yo miraba con mucha curiosidad mientras ella iniciaba tímidamente con unos cuantos torpes pasos y casi se caía al dar algunas vueltas (estaban ensayando la música denominada como ‘salsa’) Es bien obvia la connotación sexual del baile (tanta cercanía física, contacto visual y roces) y pudiera compararlo con los rituales de cortejo entre algunos animales (especialmente las aves) lo cual hace que aquello de bailar me parezca doblemente gracioso. Personalmente me queda bien clara la función social del baile: un ritual de apareamiento más, de entre todas las demás conductas de cortejo de que se valen los humanos. Aún así, soy consciente de que el baile no es ya exclusivamente un recurso de cortejo, sino también es una actividad lúdica que se lleva a cabo entre personas que no tendrían interés sexual entre sí (como una pareja de amigas heterosexuales, o alguien con su hermana o su madre) pero creo que fundamentalmente tiene la función que yo pienso.
Lo divertido de los humanos es que nada está escrito en piedra y nuestras conductas y hábitos son muy distintos y podemos acomodarnos en grupos con intereses similares.
Yo no sé bailar y nunca he tenido interés en aprender (por lo menos no lo que es más usual bailar por estos lares, que es salsa, cumbia y reguetón, o como se escriba) y en realidad conozco pocos rituales de cortejo. Quizá lo más lejos que he ido es a coquetear torpemente con la gente que me gusta (creo que la mayoría de las veces es bien notorio que coqueteo… y es bien notorio que no sé cómo se hace correctamente)
Y ahora siempre que veo parejas bailando, me acuerdo de los documentales que veo en el canal 22, de aves saltando y bailando juntas; y cuando veo a un sujeto entregando un ramo de rosas, me acuerdo de todos esos pajaritos que le llevan obsequios de pétalos de flores y cosas de colores a sus pajaritas, y cómo tienen amantes, son infieles y todo lo divertido que hay también en las dinámicas románticas humanas y de cómo son éstas retratadas tan chuscamente, plenas de inverosimilitud y exageración en las telenovelas del canal 2, y así los humanos resultan ser en realidad bien divertidos.
Ojalá haya algún extraterrestre grabándonos a hurtadillas, como nosotros hacemos con los pajaritos, y emita documentales respecto a nuestras extravagantes y graciosas costumbres, y una marcianita que vea su televisor o lo que sea que vean, se admire de las similitudes que quizá tengan los marcianos, venusinos, jupiterianos o quienes quiera que sean con nosotros.
Hoy por la tarde alguien del trabajo le estaba enseñando a bailar a una compañera. Yo miraba con mucha curiosidad mientras ella iniciaba tímidamente con unos cuantos torpes pasos y casi se caía al dar algunas vueltas (estaban ensayando la música denominada como ‘salsa’) Es bien obvia la connotación sexual del baile (tanta cercanía física, contacto visual y roces) y pudiera compararlo con los rituales de cortejo entre algunos animales (especialmente las aves) lo cual hace que aquello de bailar me parezca doblemente gracioso. Personalmente me queda bien clara la función social del baile: un ritual de apareamiento más, de entre todas las demás conductas de cortejo de que se valen los humanos. Aún así, soy consciente de que el baile no es ya exclusivamente un recurso de cortejo, sino también es una actividad lúdica que se lleva a cabo entre personas que no tendrían interés sexual entre sí (como una pareja de amigas heterosexuales, o alguien con su hermana o su madre) pero creo que fundamentalmente tiene la función que yo pienso.
Lo divertido de los humanos es que nada está escrito en piedra y nuestras conductas y hábitos son muy distintos y podemos acomodarnos en grupos con intereses similares.
Yo no sé bailar y nunca he tenido interés en aprender (por lo menos no lo que es más usual bailar por estos lares, que es salsa, cumbia y reguetón, o como se escriba) y en realidad conozco pocos rituales de cortejo. Quizá lo más lejos que he ido es a coquetear torpemente con la gente que me gusta (creo que la mayoría de las veces es bien notorio que coqueteo… y es bien notorio que no sé cómo se hace correctamente)
Y ahora siempre que veo parejas bailando, me acuerdo de los documentales que veo en el canal 22, de aves saltando y bailando juntas; y cuando veo a un sujeto entregando un ramo de rosas, me acuerdo de todos esos pajaritos que le llevan obsequios de pétalos de flores y cosas de colores a sus pajaritas, y cómo tienen amantes, son infieles y todo lo divertido que hay también en las dinámicas románticas humanas y de cómo son éstas retratadas tan chuscamente, plenas de inverosimilitud y exageración en las telenovelas del canal 2, y así los humanos resultan ser en realidad bien divertidos.
Ojalá haya algún extraterrestre grabándonos a hurtadillas, como nosotros hacemos con los pajaritos, y emita documentales respecto a nuestras extravagantes y graciosas costumbres, y una marcianita que vea su televisor o lo que sea que vean, se admire de las similitudes que quizá tengan los marcianos, venusinos, jupiterianos o quienes quiera que sean con nosotros.
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