[Música> El Diablo bajó a Georgia - Steve Ouimette]
Sueño de la noche del miercoles 28 de Julio al Jueves 29, 2010.
En el sueño estoy de visita en la parte norte del país y curiosamente me hospedo en la casa de una ex novia (al parecer por invitación de su madre o no se de quién) Al entrar, a la casa se ve diferente de lo que en el sueño creo recordar que es: se ve humilde, con suelo de cemento, paredes de tabique y muebles precarios, aunque por fuera la fachada es bonita (sencilla, pero bonita) Estoy en esta casa acompañado de otras personas que ya no recuerdo ahora.
Salgo de la casa y me encuentro con que, curiosamente, el Pollas vive juntito a la casa en donde estoy de visita. Lo saludo y me sorprende ver que es altísimo (más alto de lo normal, quizá tres metros) Lo saludo, nos reconocemos con cierto entusiasmo y le pregunto sobre la situación en Arizona, pues el vive allá. Me responde distraídamente. Lo invito a pasar a la casa (ando en esa casa con toda la confianza del mundo, raro) Ya adentro parece que hay más gente y por ahí incluso veo a la ex novia acompañada de amigas suyas. Ignoro un poco esto, porque en el sueño tampoco nos hablamos, y sigo departiendo con los míos, pues por extraño que parezca, Sawa y otros conocidos hacen acto de presencia.
Tanta gente me abruma y decido salir a la calle. Todo lo que veo es desierto y casas chiquitas, y decido ir a la panadería (Lo curioso del asunto es que la vez anterior que soñé lo de hospedarme en esa casa como invitado, también me incomodé y me fui a una panadería)Me monto en una bici y voy muy alegremente. Me siento ágil, cómodo y contento. Empieza a lloviznar lo cual en el sueño me sienta delicioso, y de pronto oscurece. Empiezo a preocuparme de no encontrar el camino de regreso y entro por un ruinoso mercadito en el que creo que compro algo de comer. Luego ya no recuerdo qué pasa.
Lo siguiente que recuerdo es que estoy nuevamente dentro de esa casa, pero ahora ya se ve mucho mejor, más parecida a lo que creo recordar en el sueño, aunque esta vez con dos pisos. Ya es de noche y todos nos disponemos a dormir, y para esto tengo asignada una habitación un poco extraña: tiene dos camas y al parecer no tiene puerta (no estoy muy seguro de esto, en realidad) En la habitación en la que me hospedo tengo una computadora con internet y empiezo a buscar cualquier cosa en internet. Me empiezo a encontrar con diversos videos en youtube de carácter sexual cuya protagonista es la ex, y todos parece que fueron grabados y subidos por ella misma a internet. Incluso hay videos que son como presentaciones de fotos del mismo tema y yo siento una sensación extraña... como curiosidad por ver esas cosas, y otro poco de precaución y sensatez, de tratar de ignorar que vi todo eso y seguir viendo otras cosas. Mientras, la ex novia está en la habitación de enfrente, con su propia compu con internet y acompañada de un par de amigas suyas. La situación me parece un tanto incómoda, pero de cierto modo, interesante. Yo continúo viviendo y dejando vivir. Luego, algo pasó en la casa y la ex novia tuvo qué pasar por la habitación donde yo estaba. Al pasar parece que tropezara conmigo, y se disculpa amablemente, y yo igual, como si fueramos dos desconocidos que se tratan amablemente entre sí. Todo me parece muy curioso y divertido, pero igual un tanto incómodo. Me percato de que dejé la pc con la página de los videos abierta y de algún modo yo ya no estoy en la habitación, sino en otra área de la casa, mientras la ex está de paso por 'mi habitación'. Me preocupa un poco que vea lo que estaba viendo, porque creo que le resultaría incómodo saber que encontré esas cosas en youtube. De todas formas, la cuestión no me angustia, y ella tampoco hace ningún comentario, ni muestra ninguna reacción (a pesar de que parece haber visto la compu donde yo estaba) Luego, otra vez no recuerdo.
Anochece y todos se van a dormir. Yo no estoy dormido aún y deambulo por la casa a oscuras. Camino en la sala, sólo por el gusto de caminar hacia alguna parte. Me doy cuenta de que repentinamente, hay muchos niños, quizá diez o quince, de edades entre 7 y 12 años aprox. Se acerca a mí un niño de unos 8 ó 9 años y no recuerdo qué me dice, pero como es propio de mí, me hago su cómplice y hablamos al mismo nivel. Entre tanto, empieza a temblar, pero un temblor de verdad fuerte. Como si un gigante tomara la casa en sus manos y la agitara suavemente, como una cajita de cerillos. Yo, por alguna razón, finjo alarmarme, aunque en el fonto no me siento alarmado (quizá sorprendido, y un poco emocionado por ayudar, pero no preocupado en realidad) Como soy el único levantado, empiezo a movilizar a todos los niños para que salgan ordenadamente de la casa, y entonces todos en la casa empiezan a despertar y a salir corriendo presas del pánico. Yo tomo a uno de los niños más pequeños, y lo cargo en brazos y salgo de la casa. Ya amanece y el cielo empieza a clarear. Afuera estamos muchas personas: la ex, su mamá, sus amigas, los niños (que en el sueño tenía alguna noción de que fueran parientes de ella), mis amigos. Me siento bien por haber ayudado a sacar a los niños y de que no hubiera ningún herido. por alguna razón deseo que alguien lo reconozca, pero nadie lo hace. Es decir, no lo hice porque esperara reconocimiento, sino que, al final, tuve el sentimiento de que me hubiera gustado de que alguien dijera algo como '¡qué bueno que estabas despierto!', o alguna cosa así. Después, ya no me acuerdo. Creo que desperté.
jueves, 29 de julio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
¿Dónde quedó la verdad?
-Ya dime, mi amor: Ustedes, el círculo científico, ocultan el descubrimiento de osamentas gigantes y huesos de unicornio, ¿verdad?
-Jajajajajaja...
-Lo sabía, jamás me dirás la verdad al respecto. Pero yo sé que la verdad está ahí afuera...
-¿A dónde afuera?
-No sé, así decía Mulder...
-¿No has oído aquella famosa frase del Dr. Jones?
-¿Cuál?
-"La arqueología no busca la verdad; si lo que quieren es hallar la verdad busquen al final del pasillo en la clase de Filosofía"
-Jajajajajaja...
-Lo sabía, jamás me dirás la verdad al respecto. Pero yo sé que la verdad está ahí afuera...
-¿A dónde afuera?
-No sé, así decía Mulder...
-¿No has oído aquella famosa frase del Dr. Jones?
-¿Cuál?
-"La arqueología no busca la verdad; si lo que quieren es hallar la verdad busquen al final del pasillo en la clase de Filosofía"
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viernes, 21 de mayo de 2010
¿uh?
[Música> Guerrilla Radio- Furia contra la máquina]
-Se me había olvidado que tengo blog @_@
-Esto del internet en casa se ha hecho un vicio, pero me sucedió igual cuando recién había comprado un play station. Supongo que de la misma forma se me irá quitando el vicio. Eso espero. De todas formas, siempre he sido resistente a los vicios. He bebido y he fumado y jamás me enteré de qué es lo que enloquece a la gente acerca de fumar y emborracharse...
- Conversación:
-Hola, buenas tardes ¿qué tal va todo?
-Buenas tardes. Pues, aquí, al pie del cañón...
-¿Cuál cañón...?
-No hay duda que la forma de tomar muchas cosas está muy relacionada con lo psicológico: Las primeras veces que me fui al trabajo en bici, lo hice en una pequeña bicicleta, vieja, fea, casi sin frenos y súper incómoda y durísima para pedalear. Me cansaba un poco, pero finalmente logré acostumbrarme. Después, cambié esa bici por otra mucho más suave y cómoda, (con frenos) y justo entonces mi jefe me pregunta desde dónde vengo con la bici. Cuando le digo la dirección me dice 'uf, son poco más de 20 kilómetros...' Desde que me dijeron eso, siento que me canso más al llegar. No sabía que estaba tan lejos.
-Entonces... como unos 25 kilómetros en bici todos los días... Si no hago buena pierna, me voy a enojar.
-Se me había olvidado que tengo blog @_@
-Esto del internet en casa se ha hecho un vicio, pero me sucedió igual cuando recién había comprado un play station. Supongo que de la misma forma se me irá quitando el vicio. Eso espero. De todas formas, siempre he sido resistente a los vicios. He bebido y he fumado y jamás me enteré de qué es lo que enloquece a la gente acerca de fumar y emborracharse...
- Conversación:
-Hola, buenas tardes ¿qué tal va todo?
-Buenas tardes. Pues, aquí, al pie del cañón...
-¿Cuál cañón...?
-No hay duda que la forma de tomar muchas cosas está muy relacionada con lo psicológico: Las primeras veces que me fui al trabajo en bici, lo hice en una pequeña bicicleta, vieja, fea, casi sin frenos y súper incómoda y durísima para pedalear. Me cansaba un poco, pero finalmente logré acostumbrarme. Después, cambié esa bici por otra mucho más suave y cómoda, (con frenos) y justo entonces mi jefe me pregunta desde dónde vengo con la bici. Cuando le digo la dirección me dice 'uf, son poco más de 20 kilómetros...' Desde que me dijeron eso, siento que me canso más al llegar. No sabía que estaba tan lejos.
-Entonces... como unos 25 kilómetros en bici todos los días... Si no hago buena pierna, me voy a enojar.
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viernes, 23 de abril de 2010
Si está en Facebook, es oficial.
(Música> Haz una reverencia- Musa)
Últimamente he dicho muy a menudo que uno ya sólo se entera de las cosas importantes por medio de facebook o twitter (personalmente me inclino más por el face, porque el twitter me sigue pareciendo como un chat en cámara lenta) Por ejemplo: me enteré del compromiso y posterior boda de mi querida Yiss por Facebook; Violeta ha pormenorizado varias anécdotas y hechos trascendentes de su vida por twitter, tales como un accidente, cambio de empleo, etc. E incluso me he enterado mediante su twitter de algunas cosas aún mientras estoy hablando con ella por teléfono o por msn; la interacción con Bulma, por pura fuerza de costumbre, se ha estado limitado casi exclusivamente a comentarios en estado y fotos de facebook.
Esta forma de comunicación ha sido tan relevante que incluso me pasó algo curioso ayer: Yo ya había actualizado a muchos de los míos acerca de mi relación con Tintinea, pero no fue hasta que cambié mi estado civil en facebook ayer que todos pudieron percibir este hecho como algo oficial. Me empezaron a felicitar por haber ‘formalizado’ la cosa. Lo que me comentó Yiss fue muy significativo: puso una carita sorprendida y me felicitó y yo le dije ‘Vaya, no te sorprendas tanto, si tú ya sabías’ a lo que ella respondió ‘Sí, pero ahora es oficial’.
Todo esto ya me empieza a saber a futuro.
Hablando de cosas futurísticas, fui a ver a la Musa hace un par de días y me encantó. Este hecho me ha devuelto a que los ovnis, los robots y las cosas espaciales ocupen más espacio en mi imaginación que los zombis y todas esas cosas. De hecho, la noche anterior al concierto, en vez de tener pesadillas con zombis soñé con ‘la Tecnocracia Juche’.
Claro que podría ya haberle contado todo esto a la mayoría de quienes me conocen, pero quería ponerlo aquí para externar mi parecer respecto a este tema de manera más oficial.
Saludos, terrícolas.
Últimamente he dicho muy a menudo que uno ya sólo se entera de las cosas importantes por medio de facebook o twitter (personalmente me inclino más por el face, porque el twitter me sigue pareciendo como un chat en cámara lenta) Por ejemplo: me enteré del compromiso y posterior boda de mi querida Yiss por Facebook; Violeta ha pormenorizado varias anécdotas y hechos trascendentes de su vida por twitter, tales como un accidente, cambio de empleo, etc. E incluso me he enterado mediante su twitter de algunas cosas aún mientras estoy hablando con ella por teléfono o por msn; la interacción con Bulma, por pura fuerza de costumbre, se ha estado limitado casi exclusivamente a comentarios en estado y fotos de facebook.
Esta forma de comunicación ha sido tan relevante que incluso me pasó algo curioso ayer: Yo ya había actualizado a muchos de los míos acerca de mi relación con Tintinea, pero no fue hasta que cambié mi estado civil en facebook ayer que todos pudieron percibir este hecho como algo oficial. Me empezaron a felicitar por haber ‘formalizado’ la cosa. Lo que me comentó Yiss fue muy significativo: puso una carita sorprendida y me felicitó y yo le dije ‘Vaya, no te sorprendas tanto, si tú ya sabías’ a lo que ella respondió ‘Sí, pero ahora es oficial’.
Todo esto ya me empieza a saber a futuro.
Hablando de cosas futurísticas, fui a ver a la Musa hace un par de días y me encantó. Este hecho me ha devuelto a que los ovnis, los robots y las cosas espaciales ocupen más espacio en mi imaginación que los zombis y todas esas cosas. De hecho, la noche anterior al concierto, en vez de tener pesadillas con zombis soñé con ‘la Tecnocracia Juche’.
Claro que podría ya haberle contado todo esto a la mayoría de quienes me conocen, pero quería ponerlo aquí para externar mi parecer respecto a este tema de manera más oficial.
Saludos, terrícolas.
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miércoles, 31 de marzo de 2010
(Música> Estrella Negra- Cabeza de radio)
Puede ser que, efectivamente, el orgullo no sea el opuesto de la vergüenza, sino su fuente… y también, que la única forma efectiva de contrarrestar la vergüenza sea la humildad sincera.
Por mucho tiempo el orgullo me hizo culpar a los demás de los constantes fracasos que sufrí en materia de relaciones humanas (tanto románticas como amistosas e igualmente compañeriles, por llamarlas de algún modo) y siempre me quejé amargamente de los malos tratos y desdenes que sufrí, y de lo absurdas, hipócritas y excesivamente protocolarias que son todas las relaciones humanas y siempre olvidé o ignoré meter a colación las propias carencias y los propios errores.
Cuando desmadejaba tal o cual historia trágica de mi pasado, se escuchaba diferente en palabras, o se leía diferente en letras de lo que parecía ser en mi cabeza. Y entonces es posible que Darío tuviera razón, y que yo (citándolo en forma eufemística) necesitara ‘ser educado y domesticado’, y también, incluso Sawa tuviera razón aquella vez que se enfadó conmigo y me dijera que yo era demasiado orgulloso y egoísta (citándolo eufemísticamente también, por respeto a las damas que leen esta cosa)
Eso, junto con otros factores, me hicieron tomar la determinación de disculparme con toda la gente que se quedó en mi pasado y a quienes yo debiera alguna disculpa, y de este modo empecé disculpándome con Francisca. Habría empezado con Liliana, pero es imposible de localizar. Pasó quizá un año o más de un año y reuní el valor, y sobre todo, la humildad para hacerlo con Alejandra. Hasta ese punto me di cuenta de que secretamente esperaba quedar en buenos términos con todos, quizá por mi naturaleza conciliadora o porque efectivamente el afecto nunca desaparece, aunque disminuya. Y entendiendo que, triste o afortunadamente no sucede así, continué con Heidi (aunque en este caso, por feo que suene, esperaba no obtener amistad a cambio) y luego, si mi ingenio me indica una buena forma y me vuelvo más humilde, me disculparé con Víctor y con Marina… y después de eso, creo que dejaré de avergonzarme de muchas de las cosas que resultaron mal en el pasado.
Hubiera conseguido el bolígrafo con plumitas rosas y la libreta de Hello Kitty para escribir esto, pero hacerlo de este modo es menos gay. En fin, sí era una idea simpática…
Puede ser que, efectivamente, el orgullo no sea el opuesto de la vergüenza, sino su fuente… y también, que la única forma efectiva de contrarrestar la vergüenza sea la humildad sincera.
Por mucho tiempo el orgullo me hizo culpar a los demás de los constantes fracasos que sufrí en materia de relaciones humanas (tanto románticas como amistosas e igualmente compañeriles, por llamarlas de algún modo) y siempre me quejé amargamente de los malos tratos y desdenes que sufrí, y de lo absurdas, hipócritas y excesivamente protocolarias que son todas las relaciones humanas y siempre olvidé o ignoré meter a colación las propias carencias y los propios errores.
Cuando desmadejaba tal o cual historia trágica de mi pasado, se escuchaba diferente en palabras, o se leía diferente en letras de lo que parecía ser en mi cabeza. Y entonces es posible que Darío tuviera razón, y que yo (citándolo en forma eufemística) necesitara ‘ser educado y domesticado’, y también, incluso Sawa tuviera razón aquella vez que se enfadó conmigo y me dijera que yo era demasiado orgulloso y egoísta (citándolo eufemísticamente también, por respeto a las damas que leen esta cosa)
Eso, junto con otros factores, me hicieron tomar la determinación de disculparme con toda la gente que se quedó en mi pasado y a quienes yo debiera alguna disculpa, y de este modo empecé disculpándome con Francisca. Habría empezado con Liliana, pero es imposible de localizar. Pasó quizá un año o más de un año y reuní el valor, y sobre todo, la humildad para hacerlo con Alejandra. Hasta ese punto me di cuenta de que secretamente esperaba quedar en buenos términos con todos, quizá por mi naturaleza conciliadora o porque efectivamente el afecto nunca desaparece, aunque disminuya. Y entendiendo que, triste o afortunadamente no sucede así, continué con Heidi (aunque en este caso, por feo que suene, esperaba no obtener amistad a cambio) y luego, si mi ingenio me indica una buena forma y me vuelvo más humilde, me disculparé con Víctor y con Marina… y después de eso, creo que dejaré de avergonzarme de muchas de las cosas que resultaron mal en el pasado.
Hubiera conseguido el bolígrafo con plumitas rosas y la libreta de Hello Kitty para escribir esto, pero hacerlo de este modo es menos gay. En fin, sí era una idea simpática…
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martes, 9 de marzo de 2010
Algunos comentarios sobre zombis
(Música> Siempre te busqué- Monocordio)
En asuntos de películas de miedo, he querido interpretar a mi modo que algunos personajes arquetípicos de la ficción de terror (que tienen base en leyendas conocidas previamente, y afincadas en distintos puntos geográficos y en diferentes etapas históricas) son como alegorías de los miedos que nos han aquejado a través del tiempo, y por eso, en cada época nos asustan cosas diferentes. Por ejemplo: el hombre lobo quizá representa el temor a perder la razón. Conforme avanzan los tiempos, los temores evolucionan y surgen personajes como Godzilla, que podría representar el temor a la guerra nuclear; los extraterrestres, el temor a lo desconocido; los zombis, el temor a que las civilizaciones se destruyan a sí mismas…
-Hablando de zombis, hace poco me enteré que algún montón de científicos imprudentes están tratando de replicar algo así como el virus T de Residente Ívol, con la intención de reanimar muertos… y peor aún: hay gente a quienes les emociona la idea.
-Siguiendo con lo de los zombis, encontré esta página-> http://ww2.zombieinitiative.org/ No sé qué tan en serio se tomen el asunto, quizá sea una broma… pero muchos de sus consejos de supervivencia coinciden mucho con las ideas que yo ya había tenido en esa hipotética y horrible situación.
-Sawa tuvo hace poco una de sus pocas ideas brillantes: dijo que si le fuera concedido tener cualquier arma en una tierra devastada por los zombis, pediría la armadura de Iron Man totalmente funcional. Y yo que pedí sólo una katana, coño…
En asuntos de películas de miedo, he querido interpretar a mi modo que algunos personajes arquetípicos de la ficción de terror (que tienen base en leyendas conocidas previamente, y afincadas en distintos puntos geográficos y en diferentes etapas históricas) son como alegorías de los miedos que nos han aquejado a través del tiempo, y por eso, en cada época nos asustan cosas diferentes. Por ejemplo: el hombre lobo quizá representa el temor a perder la razón. Conforme avanzan los tiempos, los temores evolucionan y surgen personajes como Godzilla, que podría representar el temor a la guerra nuclear; los extraterrestres, el temor a lo desconocido; los zombis, el temor a que las civilizaciones se destruyan a sí mismas…
-Hablando de zombis, hace poco me enteré que algún montón de científicos imprudentes están tratando de replicar algo así como el virus T de Residente Ívol, con la intención de reanimar muertos… y peor aún: hay gente a quienes les emociona la idea.
-Siguiendo con lo de los zombis, encontré esta página-> http://ww2.zombieinitiative.org/ No sé qué tan en serio se tomen el asunto, quizá sea una broma… pero muchos de sus consejos de supervivencia coinciden mucho con las ideas que yo ya había tenido en esa hipotética y horrible situación.
-Sawa tuvo hace poco una de sus pocas ideas brillantes: dijo que si le fuera concedido tener cualquier arma en una tierra devastada por los zombis, pediría la armadura de Iron Man totalmente funcional. Y yo que pedí sólo una katana, coño…
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jueves, 25 de febrero de 2010
Mi apodo favorito
(Música> Tiempo de fingir- MGMT)
Cuando recién entré a la educación media-superior tenía clase de inglés a primera hora.
En ese entonces yo no era nada bueno levantándome temprano y por eso solía llegar tarde a clases. Para esto, la profesora de inglés tenía una curiosa forma de pasar lista: no mencionaba el nombre de nadie, sino que pasaba la vista por todo el salón. Nos tenía asignados un lugar específico a todos los de la clase, así que si ella miraba el lugar de Fulanito, y Fulanito estaba en el salón, pero no en su asiento, automáticamente era falta. Con esto era difícil saber en qué parte de la lista iba, así que cuando yo llegaba tarde irrumpía en el salón corriendo para arrojarme a mi asiento. Ella me reprendía en inglés sin falta: "Hey, don't dash-in!", era lo usual.
Ella era una profesora jovial y cómplice, y quería tener buena relación con todos los alumnos, y por esto, desde el primer día de clases estableció que no nos llamaría por nuestros apellidos, sino por nuestros nombres o como nos gustara que nos llamaran. Yo le dije que prefería que me llamara 'Argenis', pero nunca pudo grabarse mi nombre... y como le dejé claro que no me gustaba 'Omar', y no quería llamarme por mi apellido, terminó llamándome 'Dash'.
Es una anécdota que me gusta recordar y creo que es el mejor apodo que he tenido.
Cuando recién entré a la educación media-superior tenía clase de inglés a primera hora.
En ese entonces yo no era nada bueno levantándome temprano y por eso solía llegar tarde a clases. Para esto, la profesora de inglés tenía una curiosa forma de pasar lista: no mencionaba el nombre de nadie, sino que pasaba la vista por todo el salón. Nos tenía asignados un lugar específico a todos los de la clase, así que si ella miraba el lugar de Fulanito, y Fulanito estaba en el salón, pero no en su asiento, automáticamente era falta. Con esto era difícil saber en qué parte de la lista iba, así que cuando yo llegaba tarde irrumpía en el salón corriendo para arrojarme a mi asiento. Ella me reprendía en inglés sin falta: "Hey, don't dash-in!", era lo usual.
Ella era una profesora jovial y cómplice, y quería tener buena relación con todos los alumnos, y por esto, desde el primer día de clases estableció que no nos llamaría por nuestros apellidos, sino por nuestros nombres o como nos gustara que nos llamaran. Yo le dije que prefería que me llamara 'Argenis', pero nunca pudo grabarse mi nombre... y como le dejé claro que no me gustaba 'Omar', y no quería llamarme por mi apellido, terminó llamándome 'Dash'.
Es una anécdota que me gusta recordar y creo que es el mejor apodo que he tenido.
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